La intensa actividad local y la presencia de compañías de Buenos Aires fueron para el teatro las dos marcas del año. 2002 fue un año en que se crearon más grupos y se conquistó más público, pero además, pudo haber sido el año con más puestas.
De la avenida Corrientes arribaron elencos que, respetando las dosis de romance y humor liviano, concitaron con sus conocidas fórmulas la atención de los tucumanos. Unicamente "Copenhague" se apartó de esta línea, y fue, sin duda, la mejor obra del año que se vio en esta ciudad.
En la agenda local, únicamente el Festival de Teatro Experimental Víctor García se trasladó para el próximo año; las fiestas provincial, de teatro popular y el Pujllay se pudieron concretar sin mayores dificultades. Dos salas nuevas se abrieron: "La Gloriosa" y "El pulmón", aunque Casa Club retaceó sus instalaciones, y parece perdida para la actividad teatral.
En términos de cifras, el Instituto Nacional del Teatro censó la existencia de 81 grupos. La obra más taquillera fue "Mujercitas, eran las de antes", del Grupo Mandrágora, que fue vista por más de 7.000 personas.
Hubo experiencias llamativas, como "Arte en voz", un espectáculo que contó con ocho dramaturgos, ocho plásticos, once actores y dos directores. En general, puede estimarse que con la cantidad de puestas que se realizaron, poco o nada quedó en proyecto.
En el Teatro San Martín, las coproducciones con la Fundación Teatro Universitario llevaron al escenario a "Evita" y "Las alegres comadres de Windsor", y el Teatro Estable estuvo dirigido por Jorge Gutiérrez, Sebastián Olarte y Leonardo Goloboff, con tres obras en toda la temporada. En el Teatro Alberdi, la producción principal fue "La Papisa".
De los grupos experimentales y de investigación, sólo estuvo ausente públicamente "La Baulera", aunque se sabe que en marzo inaugurará su propio espacio al cumplir 10 años. "Manojo de Calles", "La Vorágine" , "Marfil Verde" y "Jamuychis" trabajaron a full.
Finalmente, en noviembre debutó "Teatro X la Identidad", con obras dirigidas por Isabel de León y Fabio Ladetto.
De la avenida Corrientes arribaron elencos que, respetando las dosis de romance y humor liviano, concitaron con sus conocidas fórmulas la atención de los tucumanos. Unicamente "Copenhague" se apartó de esta línea, y fue, sin duda, la mejor obra del año que se vio en esta ciudad.
En la agenda local, únicamente el Festival de Teatro Experimental Víctor García se trasladó para el próximo año; las fiestas provincial, de teatro popular y el Pujllay se pudieron concretar sin mayores dificultades. Dos salas nuevas se abrieron: "La Gloriosa" y "El pulmón", aunque Casa Club retaceó sus instalaciones, y parece perdida para la actividad teatral.
En términos de cifras, el Instituto Nacional del Teatro censó la existencia de 81 grupos. La obra más taquillera fue "Mujercitas, eran las de antes", del Grupo Mandrágora, que fue vista por más de 7.000 personas.
Hubo experiencias llamativas, como "Arte en voz", un espectáculo que contó con ocho dramaturgos, ocho plásticos, once actores y dos directores. En general, puede estimarse que con la cantidad de puestas que se realizaron, poco o nada quedó en proyecto.
En el Teatro San Martín, las coproducciones con la Fundación Teatro Universitario llevaron al escenario a "Evita" y "Las alegres comadres de Windsor", y el Teatro Estable estuvo dirigido por Jorge Gutiérrez, Sebastián Olarte y Leonardo Goloboff, con tres obras en toda la temporada. En el Teatro Alberdi, la producción principal fue "La Papisa".
De los grupos experimentales y de investigación, sólo estuvo ausente públicamente "La Baulera", aunque se sabe que en marzo inaugurará su propio espacio al cumplir 10 años. "Manojo de Calles", "La Vorágine" , "Marfil Verde" y "Jamuychis" trabajaron a full.
Finalmente, en noviembre debutó "Teatro X la Identidad", con obras dirigidas por Isabel de León y Fabio Ladetto.







