BUENOS AIRES.- Una inolvidable y emotiva despedida, colmada de lágrimas, aplausos y pañuelos al aire, le brindaron hoy cientos de personas -entre amigos, conocidos y admiradores- a la popular actriz y cantante Tita Merello, quien falleció este martes a los 98 años y cuyos restos fueron inhumados ayer en el cementerio porteño de La Chacarita.
A las 9 de la mañana, con aplausos y gritos de cariño, una multitud recibió la llegada de los restos de la extinta artista a la iglesia de San Pedro Telmo, ubicada en Humberto Primo y Balcarce, donde se celebró una misa de cuerpo presente para darle el último adiós.
Al cabo de la ceremonia, que culminó con sonoras campanadas, la gente acompañó con lágrimas, aplausos y pañuelos improvisados con servilletas de papel al cortejo fúnebre que condujo los restos de "Tita de Buenos Aires" desde la iglesia hacia Chacarita, deteniéndose en las casas de la calle Defensa 715 y 735, donde nació y vivió a partir de los 14 años, respectivamente.
Antes de llegar al cementerio, la caravana -que fue escoltada por una autobomba de los bomberos voluntarios de San Telmo- también detuvo su marcha en la Fundación Favaloro (avenida Belgrano al 1.700), donde Merello pasó los últimos años de su vida, y en la avenida Corrientes al 1.300, donde se erige un monolito en su homenaje.
El secretario de Cultura de la Nación, Rubén Stella, Eduardo Bergara Leumann, Osvaldo Miranda, Ante Garmaz y Ben Molar, entre muchos otros, se unieron a gente anónima en una misa conmovedora y poco habitual, donde la emoción se tradujo en ojos llenos de lágrimas y pañuelos humedecidos. (TELAM)
A las 9 de la mañana, con aplausos y gritos de cariño, una multitud recibió la llegada de los restos de la extinta artista a la iglesia de San Pedro Telmo, ubicada en Humberto Primo y Balcarce, donde se celebró una misa de cuerpo presente para darle el último adiós.
Al cabo de la ceremonia, que culminó con sonoras campanadas, la gente acompañó con lágrimas, aplausos y pañuelos improvisados con servilletas de papel al cortejo fúnebre que condujo los restos de "Tita de Buenos Aires" desde la iglesia hacia Chacarita, deteniéndose en las casas de la calle Defensa 715 y 735, donde nació y vivió a partir de los 14 años, respectivamente.
Antes de llegar al cementerio, la caravana -que fue escoltada por una autobomba de los bomberos voluntarios de San Telmo- también detuvo su marcha en la Fundación Favaloro (avenida Belgrano al 1.700), donde Merello pasó los últimos años de su vida, y en la avenida Corrientes al 1.300, donde se erige un monolito en su homenaje.
El secretario de Cultura de la Nación, Rubén Stella, Eduardo Bergara Leumann, Osvaldo Miranda, Ante Garmaz y Ben Molar, entre muchos otros, se unieron a gente anónima en una misa conmovedora y poco habitual, donde la emoción se tradujo en ojos llenos de lágrimas y pañuelos humedecidos. (TELAM)







