El medio siglo de una obra que buscaba movilizar conciencias

Por Mónica Maud. Reeditan una creación mexicana que vincula sus episodios con problemáticas innegables. "La miseria del campo contrastaba con la ilusión de la urbe, que llevaba a la gente en busca de tierras mejores".

UN ESCRITOR AUTENTICO. A lo largo de su obra, Fuentes conserva buena parte de sus ideas de juventud. UN ESCRITOR AUTENTICO. A lo largo de su obra, Fuentes conserva buena parte de sus ideas de juventud.
25 Mayo 2008
Un monumental acertijo de trozos yuxtapuestos sin aparente orden lógico ni sucesivo: es el relato convertido en una mixtura desarreglada de canciones populares, notas periodísticas, discursos, anuncios, comentarios publicitarios, que reconstruyen tiempos violentos y crean la inexistente luminiscencia mexicana. En este desorden se distinguen los tipos de hombres o, mejor, de personajes.
El de la ciudad viste de europeo; vive de la vida civilizada y en ella, donde pernoctan las leyes, las imágenes de progreso, la instrucción, el gobierno, etc. Pero cuando se aleja, la catadura cambia. El hombre rural, en cambio, con otro ropaje, tiene un estilo de vida diferente. Con expectativas particulares, parecen dos castas, dos pueblos distantes uno de otro. Además, el hombre del campo no ambiciona asemejarse a su contrario, repudia su lujo y sus modales corteses, urbanos; incluso desdeña su vestuario, por ser un símbolo europeo. De esto se trata cuando se menciona el fraccionamiento de los grupos sociales en el mismo espacio (en la novela), producto de tiempos difíciles: México se recuperaba de los destrozos causados por la Revolución,de la Guerra de los Cristeros y los reacomodamientos políticos; la miseria en el campo contrastaba con la ilusión de la urbe, que llevaba a la gente en busca de tierras mejores. De ello y de sus contradicciones habla La región más transparente, de Fuentes. Claro que estos asuntos sociales se complejizan por el poder económico, la heterogeneidad -supuesta o real- cultural; la acción y el espacio de cada uno están restringidos por factores que exceden su control.
Bien. A lo largo de su obra, Fuentes conserva buena parte de sus ideas de juventud. Se percibe una exigencia por definir la estructura interna en una relación orgánica de forma y fondo; la multiplicidad de lenguajes remite a un discurso impersonal y multipersonal abierto, que implica el modelaje de los contenidos en cada eje. Así, la trama no es una mera fotografía de la vida: los acontecimientos se suceden en un orden vinculado con innegables problemáticas. La región más transparente ¿continúa movilizando conciencias? Tal vez. Tal vez ninguno de los pueblos americanos haya todavía cambiado. © LA GACETA

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios