La difícil relación entre dos jóvenes

Hay una novedad en las salas tucumanas para el último fin de semana del año: se trata de "El tiempo de ser feliz", una producción británica de Simon Shore.

DISCRIMINADOS. Steve y su amiga Linda son diferentes, y sufren las bromas y las agresiones de los demás.
DISCRIMINADOS. Steve y su amiga Linda son diferentes, y sufren las bromas y las agresiones de los demás.
Por Redacción Espectáculos 26 Diciembre 2002
Steven Carter es un estudiante de la escuela secundaria en Gran Bretaña, que a los once años descubre su homosexualidad. Las presiones sociales y las convenciones que rigen en su medio le impiden explicitar su preferencia por los hombres, y por eso sufre todo tipo de bromas y de agresiones por parte de sus compañeros de escuela. Su vida de relación se sumerge entonces en la marginalidad. Steven descubre que un baño público en medio de un parque es el lugar en el que se reune un grupo de gays que vive en esa comunidad. A través de un hueco en una pared, Steven intercambia notas con un desconocido que resulta ser, para su gran asombro, John Dixon, el mejor atleta de su colegio y uno de los alumnos más admirados y respetados de la institución.
Los dos deciden entonces tratar de llevar adelante una relación afectiva lo más normal posible, y evitar los encuentros furtivos, las persecuciones policiales, los reproches en la familia y las sanciones en la escuela.
En otro aspecto del relato, se refleja en forma paralela a la discriminación que sufre la pareja protagónica con la que padece Linda, una joven amiga de Steven que a causa de su obesidad, sólo consigue relacionarse con muchachos que han sido rechazados por las chicas más bonitas, con hombres casados o con jóvenes tan ebrios que no advierten el escaso atractivo sexual de la jovencita.
El director Simon Shore no plantea la homosexualidad de los protagonistas como resultado de una confusión adolescente o como el resultado de un trauma psíquico, sino como una opción tan válida como la heterosexualidad. El realizador intenta, simplemente, pintar una historia de amor protagonizada por dos hombres.
Concebida inicialmente como una comedia para la televisión, la película pone el acento en el tema de la discriminación que sufren quienes se apartan de los patrones de comportamiento aceptados por la mayoría.Esta producción británica, rodada en 1998, está interpretada por Ben Silverstone, Brad Gorton y Charlotte Brittain en los roles centrales, a quienes acompañan Stacy Hart, Kate McEnery, Patrick Nielsen y Tim Harris, entre otros.

Tamaño texto
Comentarios