04 Mayo 2008 Seguir en 

Este trabajo crítico sobre Ricardo Piglia (Adrogué, 1940) tiene su origen en una tesis doctoral y es una versión -corregida y aumentada- de otra edición que se publicó en La Habana, en 2005. Si a ello sumamos los ensayos en torno de la producción del escritor argentino que el cubano Jorge Fornet (Bayamo, 1963) cumplió en los últimos años, se comprende el paulatino ajuste que hace este autor de su herramienta crítica, hasta adaptarla a la medida adecuada de su objeto de estudio, logrando -de este modo- convertirse en un lector de Piglia.
El autor señala que restringe su análisis a los relatos Nombre falso (1975) y Prisión perpetua (1988) y a las novelas Respiración artificial (calificada por la crítica literaria argentina como una de las mejores de la década del 80) y La Ciudad ausente (1992). Pero en el curso de la investigación advertimos una lectura sagaz y exhaustiva de la producción total de Piglia (foto). Ello significa que Fornet persigue el hilo del diálogo que el crítico y narrador argentino establece con sus antecesores e identifica el lugar de esa tradición que Piglia elige para insertarse.
El autor encuentra en Arlt y en Borges los precursores más evidentes, y sostiene que la poética de Piglia se construye en torno de la tensión que entre ellos se establece. Los ensayos y entrevistas son, según Fornet, el escenario de lectura que el narrador prepara para familiarizar a sus lectores con temas de sus libros, como así también para definir el canon, en el que entran, además de los ya mencionados, Macedonio Fernández, Gombrowicz, Joyce, Kafka, Brecht y Benjamin. Fornet indaga los temas que Piglia despliega desde esa tradición: el complot, la memoria, la fascinación, el plagio, la paranoia, y la utopía social y lingüística, entre otros. Sorprende la meticulosidad con la que el autor encara su estudio, observable en la confrontación de versiones diferentes, en el rastreo de claves ocultas, en la vinculación minuciosa de -por dar sólo un ejemplo- datos bibliográficos que registran y documentan, con precisión, las expresiones de atracción o rechazo en la conocida relación conflictiva que sostiene Piglia con la obra de Cortázar.
El ensayista cubano parece haberse apropiado de la propuesta de Piglia: persigue los rastros (lee), para descifrar una narrativa y revela, así, otra lectura (y la poética) de un lúcido crítico de la literatura argentina.© LA GACETA
El autor señala que restringe su análisis a los relatos Nombre falso (1975) y Prisión perpetua (1988) y a las novelas Respiración artificial (calificada por la crítica literaria argentina como una de las mejores de la década del 80) y La Ciudad ausente (1992). Pero en el curso de la investigación advertimos una lectura sagaz y exhaustiva de la producción total de Piglia (foto). Ello significa que Fornet persigue el hilo del diálogo que el crítico y narrador argentino establece con sus antecesores e identifica el lugar de esa tradición que Piglia elige para insertarse.
El autor encuentra en Arlt y en Borges los precursores más evidentes, y sostiene que la poética de Piglia se construye en torno de la tensión que entre ellos se establece. Los ensayos y entrevistas son, según Fornet, el escenario de lectura que el narrador prepara para familiarizar a sus lectores con temas de sus libros, como así también para definir el canon, en el que entran, además de los ya mencionados, Macedonio Fernández, Gombrowicz, Joyce, Kafka, Brecht y Benjamin. Fornet indaga los temas que Piglia despliega desde esa tradición: el complot, la memoria, la fascinación, el plagio, la paranoia, y la utopía social y lingüística, entre otros. Sorprende la meticulosidad con la que el autor encara su estudio, observable en la confrontación de versiones diferentes, en el rastreo de claves ocultas, en la vinculación minuciosa de -por dar sólo un ejemplo- datos bibliográficos que registran y documentan, con precisión, las expresiones de atracción o rechazo en la conocida relación conflictiva que sostiene Piglia con la obra de Cortázar.
El ensayista cubano parece haberse apropiado de la propuesta de Piglia: persigue los rastros (lee), para descifrar una narrativa y revela, así, otra lectura (y la poética) de un lúcido crítico de la literatura argentina.© LA GACETA







