Esta versión de los famosos dibujos animados de Hanna y Barbera, de gran popularidad en nuestro país, está interpretada por actores de carne y hueso, a excepción del protagonista, que es producto de la animación por computadoras.
La historia, como tantas otras de los personajes popularizados por la televisión, comienza con una escena de acción en la que el simpático perrazo y sus amigos tratan de capturar a un fantasma y, a pesar de que nada de lo que hacen es lo adecuado, logran su cometido. Así, consiguen desenmascarar a un impostor que se oculta tras un ingenioso disfraz. Pero en lugar de festejar y alegrarse por el éxito de su misión, los amigos se pelean y cada uno toma un rumbo diferente.
Dos años después, a cada uno de los miembros del grupo le llega una invitación para pasar unos días en Spooky Island, propiedad del extravagante millonario Mondavarious. Todos se trasladan al lugar, un sitio de entretenimiento para estudiantes en el que están sucediendo extraños acontecimientos. Una vez más, el grupo de jóvenes y el inefable perro se reunirán e intentarán resolver el misterio.
Los personajes conservan las características que los hicieron famosos en la pantalla chica: Fred es el vanidoso muchacho bien parecido; Daphne, la bella que siempre será usada de señuelo; Velma es la menos agraciada perola más inteligente, y Shaggy y Scooby-Doo, los temerosos y los glotones del grupo.Bajo la dirección de Raja Gosnell, los roles centrales están interpretados por Sarah Michelle Gellar, Freddie Prinze, Linda Cardellini y Matthew Lillard.
Un obsesivo redentor de existencias ajenas
Seymour "Sy" Parrish trabaja en un local de revelado de fotografías, y por eso puede acceder a la intimidad de los clientes que le confían sus fotos. Así, Sy tiene en sus manos desde inocentes retratos de una celebración familiar hasta atrevidos intentos de pornografía amateur. Es un hombre celoso de su trabajo, y exige a todos sus compañeros y subalternos una dedicación similar, al punto que no duda en pelearse a gritos con un técnico que no pone el cuidado necesario en el mantenimiento de los equipos.
El problema es que Sy pone tanto cuidado y tanta dedicación en su tarea que esto se convierte en obsesión, al extremo de comenzar a entrometerse en la vida privada de sus clientes. Así, llega a considerarse parte de un joven matrimonio y, del mismo modo en que pone todo su empeño en lograr un acabado perfecto para sus fotos, se siente obligado a corregir los defectos que observa en la joven familia.
El problema de Sy es que se siente obligado a cumplir una función redentora dentro de la sociedad. Y detrás de un hombre pulcro y atento, que siempre ofrece una sonrisa a su interlocutor, se esconde un ser siniestro, con rasgos obsesivos que lo convierten en una persona peligrosa.
Robin Williams es el protagonista de este filme, en el que vuelve a alejarse de los personajes cómicos que le dieron fama. Lo acompañan Connie Nielsen y Michael Vartan, bajo la dirección de Mark Romanek.







