13 Marzo 2008 Seguir en 
"Cuando revisé la cartera de la joven para identificarla, vi que había mucho dinero en una bolsita. Entonces preferí guardarle esa plata, porque si la agarraba alguien, capaz que se la robaba. Después se la entregué a sus parientes", aseguró el cabo José Daniel Aira, que sorprendió a propios y extraños con su actitud.
La historia ocurrió el lunes 3 de marzo, pero recién trascendió ayer. El suboficial, que presta servicios en la División Patrulla Motorizada, se encontraba realizando un servicio adicional en el Caps de San José, en Yerba Buena. A las 0.30, en el centro asistencial se recibió el aviso de que una mujer se había desmayado en un colectivo de la línea 106.
"Unos médicos corrieron al ómnibus y fui detrás de ellos. Mientras la atendían revisé la cartera, buscando alguna documentación que nos ayudara a saber quién era y dónde vivía. Entonces me di cuenta de que tenía tres cuchillos, documentos y el efectivo. Era mucho dinero, por lo que decidí tenerlo yo y cuidarlo hasta entregárselo a algún allegado de la paciente", relató.
Cuando llegó al Caps, el cabo, de 26 años, llamó a la comisaría de Cevil Redondo para que se localizara a los familiares de la mujer. Después, en un móvil del Comando Radioeléctrico, los trasladaron hasta la comisaría.
"Cuando llegó, el padre estaba muy asustado, porque de la chica padece trastornos mentales y sufre de epilepsia. De todas formas, me agradeció que le hubiera devuelto la plata; estaba sorprendido y emocionado", señaló el uniformado.
Según comentó en la comisaría el padre de la chica, cuyo nombre se mantiene en reserva, su hija había ahorrado ese dinero del que recibe por ser beneficiaria desde hace bastante tiempo de un plan asistencial.
En el diálogo con LA GACETA, el cabo se mostró tranquilo y, por momentos, tímido. "Mi papá es sargento ayudante de la seccional 6a. El siempre me dijo que todo lo que me dio me lo dio de buena fe y siempre me transmitió que debía ser honesto. Le agradezco mucho lo que me enseñó", comentó.
Aira reconoció que, cuando encontró el dinero en la cartera, él sólo tenía $7 en los bolsillos. "No tenía más plata, pero la que había encontrado en la cartera no era mía. Era de la mujer y no me pertenecía. Muchos andan buscando de dónde sacar dinero, pero prefiero hacer las cosas por derecha y bien", señaló.
El jefe de Patrulla Motorizada, comisario Luis Alberto Mansilla, contó que el cabo fue preparado para ser bombero, pero el pidió ser trasladado a la división que él dirige hace más de dos años. "Durante ese tiempo se esforzó por incorporar la mayor cantidad de conocimientos posible. Es un hombre muy preparado, pero su mayor virtud es su vocación de servicio", aseguró.
Mansilla se mostró orgulloso de tener a Aira como integrante del grupo que comanda. "No sólo me pone feliz que trabaje conmigo, sino que me alegra que sea un policía quien actúe así, con mucha honestidad. Esto lo enaltece a él como persona, y también a la institución por completo", aseguró el comisario.
La historia ocurrió el lunes 3 de marzo, pero recién trascendió ayer. El suboficial, que presta servicios en la División Patrulla Motorizada, se encontraba realizando un servicio adicional en el Caps de San José, en Yerba Buena. A las 0.30, en el centro asistencial se recibió el aviso de que una mujer se había desmayado en un colectivo de la línea 106.
"Unos médicos corrieron al ómnibus y fui detrás de ellos. Mientras la atendían revisé la cartera, buscando alguna documentación que nos ayudara a saber quién era y dónde vivía. Entonces me di cuenta de que tenía tres cuchillos, documentos y el efectivo. Era mucho dinero, por lo que decidí tenerlo yo y cuidarlo hasta entregárselo a algún allegado de la paciente", relató.
Cuando llegó al Caps, el cabo, de 26 años, llamó a la comisaría de Cevil Redondo para que se localizara a los familiares de la mujer. Después, en un móvil del Comando Radioeléctrico, los trasladaron hasta la comisaría.
"Cuando llegó, el padre estaba muy asustado, porque de la chica padece trastornos mentales y sufre de epilepsia. De todas formas, me agradeció que le hubiera devuelto la plata; estaba sorprendido y emocionado", señaló el uniformado.
Según comentó en la comisaría el padre de la chica, cuyo nombre se mantiene en reserva, su hija había ahorrado ese dinero del que recibe por ser beneficiaria desde hace bastante tiempo de un plan asistencial.
En el diálogo con LA GACETA, el cabo se mostró tranquilo y, por momentos, tímido. "Mi papá es sargento ayudante de la seccional 6a. El siempre me dijo que todo lo que me dio me lo dio de buena fe y siempre me transmitió que debía ser honesto. Le agradezco mucho lo que me enseñó", comentó.
Aira reconoció que, cuando encontró el dinero en la cartera, él sólo tenía $7 en los bolsillos. "No tenía más plata, pero la que había encontrado en la cartera no era mía. Era de la mujer y no me pertenecía. Muchos andan buscando de dónde sacar dinero, pero prefiero hacer las cosas por derecha y bien", señaló.
El jefe de Patrulla Motorizada, comisario Luis Alberto Mansilla, contó que el cabo fue preparado para ser bombero, pero el pidió ser trasladado a la división que él dirige hace más de dos años. "Durante ese tiempo se esforzó por incorporar la mayor cantidad de conocimientos posible. Es un hombre muy preparado, pero su mayor virtud es su vocación de servicio", aseguró.
Mansilla se mostró orgulloso de tener a Aira como integrante del grupo que comanda. "No sólo me pone feliz que trabaje conmigo, sino que me alegra que sea un policía quien actúe así, con mucha honestidad. Esto lo enaltece a él como persona, y también a la institución por completo", aseguró el comisario.






