
ESTRELLA FEDERAL. Dan color a canteros o macetas a media sombra.LA GACETA/ JUAN PABLO SANCHEZ NOLI

En el otoño se consigue más variedad de flores que en verano
Pasadas las últimas lluvias del verano, las flores de los jardines quedan mustias. Es tiempo de renovar la tierra del suelo y las macetas para tener listo el terreno para los plantines de otoño.
A partir de abril, en los viveros se podrán encontrar geranios rojos, petunias fucsias, pensamientos violetas, clavelinas rosadas, violas amarillas, gasañas y conejitos naranjas. Los plantines de estación costarán entre $ 1 y $ 2, y las plantas perennes (como los malvones) se conseguirán desde $ 4 en adelante.
Pero si el bolsillo reduce las posibilidades, otra opción es sembrar durante estos meses y tener flores en la primavera. Se pueden conseguir bolsas de semillas de diferentes especies desde $ 1,50 hasta $ 8. Plantando ahora se podrán producir más de 30 plantines para agosto.
"En invierno, en nuestro clima, hay mucha más variedad de flores que las que se dan en verano. Las hay de sol y de media sombra, para macetas o canteros; las opciones son múltiples", destaca el ingeniero agrónomo Enrique Bollero. Lejos de las estufas, las plantas pueden mostrar todo su esplendor en la estación del frío. "Algunas, como los crotos, son muy sensibles a la sequedad ambiental e independientemente del riego, pierden sus hojas. No obstante, pasadas las lluvias, se darán las condiciones para realizar transplantes y siembras", explica el ingeniero zootecnista Sergio Benítez.
La siembra
En el caso de las semillas, los especialistas subrayan la importancia de hacerlo en un suelo bien preparado. "No es conveniente realizarlo cuando está barroso. Para controlar mejor la humedad, la luz y la exposición a los rayos solares es recomendable hacerlo en macetas", indicó Benítez.
Si de semillas se trata, las jardineras con plantas aromáticas son la última tendencia. Se consiguen plantines pero también semillas, de perejil, orégano, tomillo, yerba buena, menta peperina, albaca y ciboulette. "Se dan bien en nuestro clima y requieren el mismo cuidado que cualquier plantín: riego moderado y sol", detalla Bollero.
El riego
El cambio de estación implica, en Tucumán, una disminución de la humedad y, por tanto, comienza el tiempo de regar. El césped se debe regar en forma abundante una vez a la semana o cada 10 días. "Los riegos superficiales no son de mucha ayuda en esta época porque la sequedad del ambiente produce un tono amarillento y la caída de las hojas. Lo ideal es conseguir que la tierra absorba agua para que el terreno permanezca más tiempo húmedo y las raíces se dirijan hacia abajo, afianzando cada planta", explica Benítez, docente de la Escuela de Jardinería Municipal. En el caso de las plantas pequeñas, el riego debe ser moderado. "Empaparlas con la falsa idea de que así duran más puede podrirlas, pero también hay que evitar que la tierra se resquebraje", dice Bollero.
Marzo es propicio para limpiar y preparar el suelo
Llega el otoño y con él surgen las tareas en el jardín para llegar cómodamente al invierno. Para ello, marzo implica un mes de trabajo con el fin de conseguir un excelente rendimiento de la tierra y orden en el balcón o en el jardín, para que cada maceta y cada cantero se luzcan debidamente.Pasada la época de lluvia será momento de siembra y plantación; por eso, los expertos en la materia destacan la importancia de preparar el terreno. "Se puede comenzar con una poda de limpieza; es decir, extraer todas las plantas que se secaron, cortar las hojas rotas o enfermas que hubiera, quitar las ramas secas (sin brotes nuevos) y arrancar todos las malas hierbas que pudieran quitar espacios en canteros o macetas", detalla el ingeniero agrónomo Enrique Bollero. Es, según el ingeniero agrónomo José Amhed Isa, una época de exuberancias en el jardín: "Ocurre generalmente que, pasadas las lluvias, las plantas tienen exceso de follaje, que los arbustos perdieron la forma y que los suelos se han lavado. Por ello, este mes es propicio para eliminar ramas secas y cortar aquellas que crecieron demasiado o que ya florecieron", especifica. El ingeniero zootecnista Sergio Benítez recomienda ser moderado con la poda. "Cada planta tiene su fisiología. Lo recomendable siempre es hacerlo después del florecimiento", aclara.
Plagas y enfermedades
Es fundamental para la próxima plantación revisar que el espacio esté libre de plagas y enfermedades. Uno de los peores enemigos que tiene el reino vegetal es la babosa. "Se comen las plantas y son muy frecuentes en esta época, al igual que la cochinilla, el pulgón y las arañuelas. Estas afecciones se manifiestan como: manchas oscuras sobre las hojas, pompones pequeños de color blanco, o finas telas de araña enredadas entre los gajos", describió Bollero. Para combatir todos estos males existen variedad de insecticidas. En el caso de los hongos, también típicos por la humedad del suelo, los fungicidas son una solución. "El primer síntoma de los hongos aparece en las hojas. Toman un color oscuro y se debilitan hasta morir", explicó el ingeniero agrónomo.
Un buen suelo será la llave del éxito para las futuras plantaciones, según Isa. Para ello, explica la necesidad de aportar nutrientes al suelo que fue lavado por las lluvias o, en el caso de las macetas, a la tierra que quedó sin minerales. "Lo ideal para los plantines de abril es un suelo orgánico, preparado con mantillo, turba o estiércol descompuesto y de diferentes orígenes. La tierra negra y los abonos orgánicos devolverán el volumen y los nutrientes que le hacen falta a la tierra, creando un ambiente óptimo para el crecimiento de las raíces y plantas", expresó Isa. En el caso de las macetas, subrayó la importancia de renovar la tierra. "Es recomendable colocar tierra nueva porque generalmente la planta ya consumió todos los nutrientes que tenía", manifestó.
Plantines que requieren sol
Las petunias, las violas, los conejitos, los alisum y las clavelinas son plantines que toleran perfectamente los rayos solares.
Los pensamientos, de diferentes colores, pueden ser una opción divertida para armar macetas bajas.
Para conseguir una apariencia de mayor volumen se pueden combinar flores grandes con plantines de flor pequeña que sean todas del mismo color.
Macetas de sombra o interior
Para los balcones norte o sur, que reciben poco sol, son ideales las cinerarias de flor.
Las prímulas , las violetas de los alpes o las alegrías del hogar (en todas sus variedades) y las azaleas doble toleran lugares de media sombra o interiores muy iluminados.
Para que cuelguen por el balcón, se pueden colocar hiedras verdes o las combinadas con amarillo o blanco y helechos.







