12 Marzo 2008 Seguir en 
Dos menores fueron aprehendidos por la Policía bajo el cargo de agresión, y por haber baleado la casa de la madre de la víctima. El insólito hecho ocurrió en San Cayetano, barrio que quedó conmocionado por el violento episodio.
Todo comenzó el lunes por la noche. Según consta en el parte policial, Adrián Miguel Robles, de 18 años, ingresó al hospital Padilla con una herida cortante en la pierna derecha. Adriana Serafina Romero, la madre, denunció que al joven le habían querido robar la bicicleta cuando caminaba por el pasaje French al 200.
Mientras la mujer realizaba la denuncia en la seccional 4a, un pariente la llamó para avisarle que dos jóvenes habían baleado su vivienda y que habían huido en una moto enduro roja. Luego, una hija de Romero le comentó que las mismas personas también habían atacado su casa.
Ante la gravedad del hecho, personal de esa dependencia policial y de Robos y Hurtos, al mando de los comisarios Jorge González, Daniel Paz, José Luis Salas y Humberto Ruezga, montaron un operativo cerrojo para dar con los acusados.
Los sospechosos de 15 y 16 años fueron rápidamente detenidos cuando circulaban por la zona. Los pesquisas también secuestraron una arma 357 Magnum que habría sido arrojada por los acusados cuando escapaban de los uniformados.
Los adolescentes, que por disposición de la Justicia fueron alojados en el Instituto Roca, según confiaron fuentes policiales, son conocidos en el barrio San Cayetano por su agresividad, y en varias oportunidades estuvieron acusados de haber cometido diversos delitos.
Preocupación
Fuentes policiales se mostraron preocupados por la participación de menores en delitos. Según la información oficial, entre el viernes y domingo pasado, aprehendieron a por los menos 25 personas, de los cuales 12 fueron menores de edad, 11 de entre 18 y 21 años y los 2 restantes, mayores.
Los delitos que más se perpetraron, según la información oficial, son arrebatos de celulares y de carteras. En segundo lugar se ubica el hurto de estéreos de automóviles estacionados en diversos sectores de la ciudad.
Los pesquisas se sorprendieron ante la corta edad de los aprehendidos. El domingo, por ejemplo, se detuvo a un niño de 10 años por hurtar golosinas junto a un hermano de 19. Uno de los adolescentes que fue detenido en San Cayetano, a pesar de tener sólo 15 años, portaba una Magnum 357, un arma con un alto poder de fuego.
La mayoría de los detenidos, según confirmaron fuentes judiciales, sufren problemas de adicciones y confesaron que cometieron los delitos para poder comprar drogas,
Todo comenzó el lunes por la noche. Según consta en el parte policial, Adrián Miguel Robles, de 18 años, ingresó al hospital Padilla con una herida cortante en la pierna derecha. Adriana Serafina Romero, la madre, denunció que al joven le habían querido robar la bicicleta cuando caminaba por el pasaje French al 200.
Mientras la mujer realizaba la denuncia en la seccional 4a, un pariente la llamó para avisarle que dos jóvenes habían baleado su vivienda y que habían huido en una moto enduro roja. Luego, una hija de Romero le comentó que las mismas personas también habían atacado su casa.
Ante la gravedad del hecho, personal de esa dependencia policial y de Robos y Hurtos, al mando de los comisarios Jorge González, Daniel Paz, José Luis Salas y Humberto Ruezga, montaron un operativo cerrojo para dar con los acusados.
Los sospechosos de 15 y 16 años fueron rápidamente detenidos cuando circulaban por la zona. Los pesquisas también secuestraron una arma 357 Magnum que habría sido arrojada por los acusados cuando escapaban de los uniformados.
Los adolescentes, que por disposición de la Justicia fueron alojados en el Instituto Roca, según confiaron fuentes policiales, son conocidos en el barrio San Cayetano por su agresividad, y en varias oportunidades estuvieron acusados de haber cometido diversos delitos.
Preocupación
Fuentes policiales se mostraron preocupados por la participación de menores en delitos. Según la información oficial, entre el viernes y domingo pasado, aprehendieron a por los menos 25 personas, de los cuales 12 fueron menores de edad, 11 de entre 18 y 21 años y los 2 restantes, mayores.
Los delitos que más se perpetraron, según la información oficial, son arrebatos de celulares y de carteras. En segundo lugar se ubica el hurto de estéreos de automóviles estacionados en diversos sectores de la ciudad.
Los pesquisas se sorprendieron ante la corta edad de los aprehendidos. El domingo, por ejemplo, se detuvo a un niño de 10 años por hurtar golosinas junto a un hermano de 19. Uno de los adolescentes que fue detenido en San Cayetano, a pesar de tener sólo 15 años, portaba una Magnum 357, un arma con un alto poder de fuego.
La mayoría de los detenidos, según confirmaron fuentes judiciales, sufren problemas de adicciones y confesaron que cometieron los delitos para poder comprar drogas,
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