11 Marzo 2008 Seguir en 
A pesar de que su vida ya no corre peligro, al niño de cinco años que fue internado en el Hospital de Niños tras recibir una severa golpiza le costará recuperarse del grave trauma psicológico que sufrió. Por otra parte, la salud física del menor deberá ser controlada en forma estricta durante el resto de su vida, ya que se le debió extirpar el bazo.
"Es un órgano que cumple muchas funciones. Una básica es la de evitar las infecciones por algunos gérmenes. Sin el bazo, este niño será más vulnerable a las infecciones por neumococos. Por ejemplo, para él un simple resfrío puede ser grave", explicó la directora del hospital, Graciela Lavado.
El estricto control de la salud de una persona sin bazo está fijado por un protocolo médico. Sin embargo, esa no es la consecuencia más grave de la golpiza.
"Mucha gente puede vivir sin el bazo, siempre y cuando reciba todos estos controles. Lo peor es la secuela psíquica, porque ha recibido un trauma importantísimo. Se tendrá que trabajar mucho con el psicólogo para que pueda elaborar lo que pasó. Seguramente no podrá quedar en ese hogar en las mismas condiciones", explicó Lavado.
La experta adelantó que probablemente durante esta semana el paciente será dado de alta, aunque continuará bajo estrictos controles.
Todo comenzó cunado F.C.M., la mamá del pequeño, por problemas familiares, se fue de su vivienda, ubicada en Villa 9 de Julio, y le pidió al soldado H.A.R., su pareja, que cuidara a su hijo de 5 años. Poco tiempo después, el hombre, que presta servicios en el Arsenal, la llamó para avisarle que regresara a su casa, puesto que el niño se había caído en el baño.
La madre lo encontró cubierto de sangre y decidió llevarlo al Hospital Avellaneda. Los médicos que lo atendieron, por la gravedad de las lesiones, decidieron derivarlo al Hospital de Niños.
Los especialistas sospecharon que el menor había sido víctima de malos tratos, por lo que denunciaron el hecho en el destacamento policial. El padre biológico del niño, al tomar conocimiento de la situación, decidió hacer la denuncia. LA GACETA.com ©
"Es un órgano que cumple muchas funciones. Una básica es la de evitar las infecciones por algunos gérmenes. Sin el bazo, este niño será más vulnerable a las infecciones por neumococos. Por ejemplo, para él un simple resfrío puede ser grave", explicó la directora del hospital, Graciela Lavado.
El estricto control de la salud de una persona sin bazo está fijado por un protocolo médico. Sin embargo, esa no es la consecuencia más grave de la golpiza.
"Mucha gente puede vivir sin el bazo, siempre y cuando reciba todos estos controles. Lo peor es la secuela psíquica, porque ha recibido un trauma importantísimo. Se tendrá que trabajar mucho con el psicólogo para que pueda elaborar lo que pasó. Seguramente no podrá quedar en ese hogar en las mismas condiciones", explicó Lavado.
La experta adelantó que probablemente durante esta semana el paciente será dado de alta, aunque continuará bajo estrictos controles.
Todo comenzó cunado F.C.M., la mamá del pequeño, por problemas familiares, se fue de su vivienda, ubicada en Villa 9 de Julio, y le pidió al soldado H.A.R., su pareja, que cuidara a su hijo de 5 años. Poco tiempo después, el hombre, que presta servicios en el Arsenal, la llamó para avisarle que regresara a su casa, puesto que el niño se había caído en el baño.
La madre lo encontró cubierto de sangre y decidió llevarlo al Hospital Avellaneda. Los médicos que lo atendieron, por la gravedad de las lesiones, decidieron derivarlo al Hospital de Niños.
Los especialistas sospecharon que el menor había sido víctima de malos tratos, por lo que denunciaron el hecho en el destacamento policial. El padre biológico del niño, al tomar conocimiento de la situación, decidió hacer la denuncia. LA GACETA.com ©






