22 Febrero 2008 Seguir en 
LONDRES.- La legendaria actuación de Paul McCartney, una afinada presentación de Amy Winehouse y la aparición de los Arctic Monkeys vestidos con trajes de caballeros en día de campo fueron algunos de los momentos más destacados de la entrega de los premios "Brit", que anualmente concede la industria musical británica.
El especialista en temas de espectáculo de la BBC, Ian Youngs, afirmó que hasta su actuación al final de la velada, la ceremonia había sido agradable, visualmente espectacular y algo caótica.
Sin embargo, cuando el ex Beatle se levantó a recoger su premio honorario por su destacada carrera, el espectáculo cobró vida con una actuación de vieja escuela que proporcionó la mayor emoción de la noche. "La música británica es la mejor", dijo McCartney.
El ex beatle interpretó éxitos como "Vivir y dejar morir", "Lady Madonna" y "Hey Jude", tema este último que fue coreado por todo el público asistente. La aparición de McCartney, incluso, eclipsó a la de la cantante Amy Winehouse, reciente ganadora de cinco premios Grammys, quien se mostró en buena forma tras sus erráticas presentaciones de los últimos tiempos relacionadas con sus problemas con el consumo de drogas y alcohol.
Entre los triunfadores de la noche se incluyó la banda de, ya no tan jovencitos, Take That con premios al mejor grupo en vivo y sencillo del año ("Shine"). "Es un gran honor. Hemos trabajado duro por muchos años", dijo uno de los integrantes del grupo, Jason Orange. De esa manera, Take That, que optaban a cuatro trofeos, confirmaron en la noche más esperada de la industria musical británica el éxito de su regreso sin la voz de Robbie Williams, tras su dramática ruptura en 1996. Williams inició allí su carrera solista, la que se mantiene hasta la actualidad.
Fantásticos
La banda de rock Arctic Monkeys -ausente en la ceremonia del año pasado- también se alzó con dos premios: al mejor grupo británico y mejor álbum ("Favourite Worst Nightmare"). "Somos los más fantásticos", comentaron los miembros del grupo (Alex Turner, Jamie Cook, Matt Helders y Nick O? Malley), al recoger uno de los dos trofeos, ataviados de tradicionales gorras y tweeds.
El grupo Foo Fighters del ex integrante de Nirvana, Dave Grohl, fue ganador del premio al mejor grupo internacional y por el mejor disco internacional ("Echoes").
La cantante australiana Kylie Minogue, quien recientemente tuvo que batallar contra el cáncer de seno, también recibió un premio honorario por su destacada trayectoria, y brindó un show espectacular. Como mejor intérprete femenina británica fue seleccionada Kate Nash. Por su parte, Mark Ronson fue elegido como mejor vocalista masculino. (Especial)
El especialista en temas de espectáculo de la BBC, Ian Youngs, afirmó que hasta su actuación al final de la velada, la ceremonia había sido agradable, visualmente espectacular y algo caótica.
Sin embargo, cuando el ex Beatle se levantó a recoger su premio honorario por su destacada carrera, el espectáculo cobró vida con una actuación de vieja escuela que proporcionó la mayor emoción de la noche. "La música británica es la mejor", dijo McCartney.
El ex beatle interpretó éxitos como "Vivir y dejar morir", "Lady Madonna" y "Hey Jude", tema este último que fue coreado por todo el público asistente. La aparición de McCartney, incluso, eclipsó a la de la cantante Amy Winehouse, reciente ganadora de cinco premios Grammys, quien se mostró en buena forma tras sus erráticas presentaciones de los últimos tiempos relacionadas con sus problemas con el consumo de drogas y alcohol.
Entre los triunfadores de la noche se incluyó la banda de, ya no tan jovencitos, Take That con premios al mejor grupo en vivo y sencillo del año ("Shine"). "Es un gran honor. Hemos trabajado duro por muchos años", dijo uno de los integrantes del grupo, Jason Orange. De esa manera, Take That, que optaban a cuatro trofeos, confirmaron en la noche más esperada de la industria musical británica el éxito de su regreso sin la voz de Robbie Williams, tras su dramática ruptura en 1996. Williams inició allí su carrera solista, la que se mantiene hasta la actualidad.
Fantásticos
La banda de rock Arctic Monkeys -ausente en la ceremonia del año pasado- también se alzó con dos premios: al mejor grupo británico y mejor álbum ("Favourite Worst Nightmare"). "Somos los más fantásticos", comentaron los miembros del grupo (Alex Turner, Jamie Cook, Matt Helders y Nick O? Malley), al recoger uno de los dos trofeos, ataviados de tradicionales gorras y tweeds.
El grupo Foo Fighters del ex integrante de Nirvana, Dave Grohl, fue ganador del premio al mejor grupo internacional y por el mejor disco internacional ("Echoes").
La cantante australiana Kylie Minogue, quien recientemente tuvo que batallar contra el cáncer de seno, también recibió un premio honorario por su destacada trayectoria, y brindó un show espectacular. Como mejor intérprete femenina británica fue seleccionada Kate Nash. Por su parte, Mark Ronson fue elegido como mejor vocalista masculino. (Especial)







