El escritor francés Alain Robbe-Grillet dejó un valioso legado

El célebre guionista falleció ayer. Fue un ícono del movimiento "nouveau roman". El deceso se produjo como consecuencia de una grave dolencia cardíaca.

19 Febrero 2008
PARIS.- El escritor francés Alain Robbe-Grillet, principal representante del movimiento literario llamado “la nueva novela”, murió a los 85 años en Caen, al oeste de Francia, informó el diario “Le Monde online”.
Según el periódico francés, el también guionista y director, autor de “En el Laberinto” y “La casa de citas”, falleció a causa de un infarto durante la madrugadda, y dejó un valioso legado de decenas de obras literarias a menudo provocadoras, así como una huella en la gran pantalla.
Nacido el 18 de agosto de 1922 en la ciudad de Brest, Robbe-Grillet fue el principal impulsor del movimiento “nouveau roman” (en su idioma original), que tuvo su apogeo en Francia en los años 50, 60 y 70. Fue una figura legendaria de las letras francesas, y autor de una decena de películas, que navegaron entre el erotismo y la investigación formal.
Junto con los escritores Marguerite Duras, Nathalie Sarraute y Claude Simon, Robbe-Grillet integraba este movimiento que planteaba la novela como un laberinto literario, hecha de fragmentos, que rechazaba la coherencia de los personajes y las acciones, con un tono neutro y carente de emotividad. Al tiempo que escribía, Robbe-Grillet fue consejero literario de la editorial Minuit (1955-1985) y miembro del Alto Comité para la Defensa y la Expansión de la Lengua Francesa (1966-1968).
Escribió novelas como “Proyecto para una revolución en Nueva York” o “Topología de una ciudad fantasma” -donde experimentó con el lenguaje y el erotismo- pero también se hizo reconocido por sus guiones para varios filmes como “El año pasado en Marienbad” de Alain Resnais o “Trans-Europ-Express”, que él mismo dirigió.
Aunque estudió ingeniería agraria, nunca ejerció esa profesión e irrumpió en la literatura de manera escandalosa con su libro “El mirón” (1955) sobre un asesinato que involucra a un vendedor de relojes, que los críticos calificaron de obscena e ilegible.
Después de más de 20 años sin publicar, Robbe-Grillet rompió el silencio literario con la aparición en 2001 de “La reanudación”, donde demostró que mantenía intacto su interés por transgredir las reglas clásicas de la novela.
Robbe-Grillet tenía una gran interés por las teorías literarias y lingüísticas. Elegido en marzo de 2004 en la Academia Francesa para sustituir a Maurice Rheims, nunca fue recibido oficialmente y no ocupó ni una sola vez su asiento. Influyó enormemente en la literatura europea de la segunda mitad del siglo XX. (Télam)

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios