18 Febrero 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El sábado por la noche, luego de permanecer en reposo gran parte del día y de practicarse una serie de análisis clínicos por la tarde, Nazarena Vélez asistió al teatro Tabarís y realizó la función de la pieza que encabeza, “No somos santas”.
La actriz, vedette y conductora se hizo presente en la popular sala de la avenida Corrientes por decisión propia dado que su médico personal, Alfredo Cahe, le prohibió rotundamente que lo haga. Tal es así que para asistir debió hacerse responsable y firmó un documento que especificaba tal voluntad.
Según pudo constatar el sitio “Primiciasya”, Vélez trabajó con una presión arterial de 8/6, más baja de la normal, lo que implicó un riesgo para su salud porque en el escenario tiene un desgaste que podía complicar aún más la situación.
Diagnóstico
Para ser precisos con el estado de salud de Nazarena, cabe remarcar que la serie de estudios realizados muestran que padece un importante grado de stress y un desequilibrio emocional, producto de las vicisitudes que le tocaron afrontar.
Lo cierto es que hasta antes de que llegue Nazarena al Tabarís, la boletería acusaba una venta de entradas que no llegaba a 50.
Una vez que hizo su ingreso la blonda, hubo una comercialización masiva de localidades, algo así como 160 más de las 50 anteriores, lo que marca a las claras, pese a quien le pese, que Vélez corta los tickets en “No somos santas”.
En la puerta del Tabarís, Nazarena fue asediada por la prensa local. En contraposición a los dichos del productor quien también estuvo en el teatro, Vélez dio detalles de la realidad vivida entre bambalinas. “Está todo igual, no cambio nada”, le dijo la novia de Aldo Osorio a los periodistas que estaban en el lugar.
Por lo pronto se desconoce si continuarán las funciones previstas. De hacerse, Nazarena tendrá que volver a firmar el documento en el que se hace responsable de cualquier desaventura; su médico personal sigue sin autorizarla y le suplica reposo, diagnóstico que se pudo comprobar.
Incierto futuro
El futuro de la pieza aún es incierto. Por estas horas, el propio Aldo Osorio, pareja de Vélez, se encuentra negociando con la gente de la cadena italiana Rai para que se concreten las presentaciones de Nazarena en esa emisora, intervenciones que truncó el año pasado el productor Gerardo Sofovich, porque no le otorgó la autorización. Cabe destacar que nadie de la compañía se solidarizó con Vélez e intentó convencerla de que no trabaje. (Especial)
La actriz, vedette y conductora se hizo presente en la popular sala de la avenida Corrientes por decisión propia dado que su médico personal, Alfredo Cahe, le prohibió rotundamente que lo haga. Tal es así que para asistir debió hacerse responsable y firmó un documento que especificaba tal voluntad.
Según pudo constatar el sitio “Primiciasya”, Vélez trabajó con una presión arterial de 8/6, más baja de la normal, lo que implicó un riesgo para su salud porque en el escenario tiene un desgaste que podía complicar aún más la situación.
Diagnóstico
Para ser precisos con el estado de salud de Nazarena, cabe remarcar que la serie de estudios realizados muestran que padece un importante grado de stress y un desequilibrio emocional, producto de las vicisitudes que le tocaron afrontar.
Lo cierto es que hasta antes de que llegue Nazarena al Tabarís, la boletería acusaba una venta de entradas que no llegaba a 50.
Una vez que hizo su ingreso la blonda, hubo una comercialización masiva de localidades, algo así como 160 más de las 50 anteriores, lo que marca a las claras, pese a quien le pese, que Vélez corta los tickets en “No somos santas”.
En la puerta del Tabarís, Nazarena fue asediada por la prensa local. En contraposición a los dichos del productor quien también estuvo en el teatro, Vélez dio detalles de la realidad vivida entre bambalinas. “Está todo igual, no cambio nada”, le dijo la novia de Aldo Osorio a los periodistas que estaban en el lugar.
Por lo pronto se desconoce si continuarán las funciones previstas. De hacerse, Nazarena tendrá que volver a firmar el documento en el que se hace responsable de cualquier desaventura; su médico personal sigue sin autorizarla y le suplica reposo, diagnóstico que se pudo comprobar.
Incierto futuro
El futuro de la pieza aún es incierto. Por estas horas, el propio Aldo Osorio, pareja de Vélez, se encuentra negociando con la gente de la cadena italiana Rai para que se concreten las presentaciones de Nazarena en esa emisora, intervenciones que truncó el año pasado el productor Gerardo Sofovich, porque no le otorgó la autorización. Cabe destacar que nadie de la compañía se solidarizó con Vélez e intentó convencerla de que no trabaje. (Especial)







