"En el rol de capocómica me siento como pez en el agua"

La actriz Carmen Barbieri, que tiene más de 30 años de carrera profesional, señala que la revista es el género en que más cómoda se siente. La influencia de la televisión. Antes y después de "Bailando por un sueño".

EXAMEN DIARIO. Carmen se queja porque opina que, a pesar de su extensa trayectoria, la hacen pagar derecho de piso. DYN
EXAMEN DIARIO. Carmen se queja porque opina que, a pesar de su extensa trayectoria, la hacen pagar derecho de piso. DYN
18 Febrero 2008
MAR DEL PLA­TA.- Ins­ta­la­da co­mo una de las po­cas ca­po­có­mi­cas mu­je­res del país y con más de 30 años de ca­rre­ra so­bre sus es­pal­das, Car­men Bar­bie­ri con­fie­sa que to­do lo que lo­gró lo con­si­guió “re­mán­do­la mu­cho”, y pro­me­te es­cri­bir un li­bro en el que re­pa­sa­rá su vi­da, siem­pre ro­dea­da de ar­tis­tas.
La po­li­fa­cé­ti­ca Bar­bie­ri, re­cien­te­men­te re­co­no­ci­da con un pre­mio Es­tre­lla de mar por su la­bor có­mi­ca en el tea­tro, con­fie­sa atra­ve­sar un buen mo­men­to, con in­fi­ni­dad de pro­pues­tas la­bo­ra­les tan­to pa­ra es­te año co­mo pa­ra 2009.

-Des­pués de tu pa­so por “Show­match” re­sur­gis­te co­mo ve­det­te y co­men­za­ron a lle­gar­te pro­pues­tas pa­ra po­ner­te las plu­mas. ¿Có­mo vi­vis­te ese re­na­ci­mien­to?
-Es que no re­sur­gí, lo que hi­ce fue en­trar otra vez en un gé­ne­ro que ha­bía de­ja­do pe­ro no por vo­lun­tad pro­pia, si­no por­que su­ce­die­ron co­sas que me lle­va­ron por otro ca­mi­no. Hi­ce con­duc­ción y co­me­dias co­mo “¿Quién es el je­fe?” en te­le­vi­sión o “Boing-Boing” en tea­tro. Sen­tía que pa­ra ser ve­det­te me fal­ta­ba el lo­ma­zo que se le exi­ge a las chi­cas. Pe­ro in­te­rior­men­te, co­mo ca­po­có­mi­ca, yo me sien­to co­mo pez en el agua y qui­zás eso lo te­nía un po­co re­le­ga­do.

-Pe­ro no po­dés ne­gar que lue­go de “Bai­lan­do por un sue­ño” mu­chas per­so­nas ha­bla­ron de vos co­mo si re­cién hu­bie­ses in­gre­sa­do al me­dio. De he­cho es­tu­vis­te más so­li­ci­ta­da que nun­ca por au­to­res y pro­duc­to­res.
-Pue­de ser. Es cier­to que me lle­ga­ron mu­chas ofer­tas de tra­ba­jo. Re­cuer­do que te­nía co­mo 16 pro­pues­tas pa­ra ha­cer tea­tro y de to­das ellas ele­gí la de Mi­guel (An­gel Ce­rut­ti). Y ojo que en ese mo­men­to era la que me­nos di­ne­ro me ofre­cía. Arre­glé un suel­do ba­jo, pe­ro no me im­por­tó por­que yo que­ría tra­ba­jar jun­to a Mi­guel. De to­das ma­ne­ras, yo lle­vo 33 años de ca­rre­ra y he pa­sa­do por al­tos y ba­jos. No es­toy de acuer­do con las co­le­gas que di­cen que a mí el éxi­to me lle­gó tar­de. Soy una ar­tis­ta que ha ga­na­do ocho Es­tre­llas de mar y tu­ve más de 19 no­mi­na­cio­nes a los pre­mios Mar­tín Fie­rro. Igual, re­co­noz­co que pa­sar por el pro­gra­ma de Mar­ce­lo (Ti­ne­lli) me dio una vi­gen­cia que yo no te­nía. Pa­ra dar un ejem­plo, an­tes de “Bai­lan­do”, es­ta­ba ha­cien­do una gi­ra con mi ma­ri­do en la que me­tía­mos 200 per­so­nas por fun­ción. Du­ran­te mi par­ti­ci­pa­ción, me­tía­mos 500 y des­pués de ha­ber ga­na­do, unas 1.000, 1.500 per­so­nas por no­che. Es­to tie­ne que ver con la ma­gia de la te­le­vi­sión.

-Lle­vás 36 años de ca­rre­ra. ¿Te mo­les­ta te­ner que es­tar rin­dien­do exa­men con­ti­nua­men­te mien­tras otras co­le­gas, qui­zás con me­nos tra­yec­to­ria, son pon­de­ra­das co­mo in­to­ca­bles?
-Es que real­men­te lo vi­vo así. Sien­to que me to­man exa­men y de­bo pa­gar de­re­cho de pi­so. Pe­ro es­tá bien. Es­toy acos­tum­bra­da por­que a mí siem­pre me cos­tó mu­chí­si­mo y to­da­vía me cues­ta. Yo no tu­ve la suer­te de ha­cer una pro­pa­gan­da y pe­gar­la. Con es­to no quie­ro des­me­re­cer a na­die, por­que ojo que hay que te­ner al­go es­pe­cial pa­ra ha­cer una pu­bli­ci­dad y con­ver­tir­te en es­tre­lla. Pe­ro en mi ca­so, to­do lo con­se­guí re­mán­do­la mu­cho, sor­tean­do in­fi­ni­dad de pie­dras en el ca­mi­no. In­clu­so, soy de la idea de que mien­tras más éxi­to te­nés, más di­fi­cul­ta­des te­nés que afron­tar.

-¿En cuál de los gé­ne­ros te has sen­ti­do más có­mo­da?
-Sin du­da en la re­vis­ta. Es ahí dón­de pue­do de­mos­trar más co­sas ya que bai­lo, can­to, ac­túo, imi­to, pre­sen­to, ha­go mo­nó­lo­gos, ¿qué más pue­do pe­dir? Me per­mi­te ha­cer mu­chas co­sas en el mis­mo es­pec­tá­cu­lo, al­go que no pue­do cuan­do tra­ba­jo en una co­me­dia por ejem­plo. Allí te ce­ñís al pa­pel mien­tras que en la re­vis­ta soy Car­men ha­cien­do to­do lo que sé­.(NA)

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