15 Febrero 2008 Seguir en 
BERLIN.- Ninguna de las tres películas presentadas ayer a concurso en la penúltima jornada del Festival Internacional de Cine de Berlín convenció al público ni a la crítica en la capital alemana.
El destino de una niña soldado en Eritrea relatado en la cinta alemana “Feuerherz”, dirigida por el italiano Luigi Falorni, no logró conmover a los espectadores, que no fueron instruidos en el trasfondo político de la trama ni apreciaron matices en los personajes. La película está basada libremente en un controvertido bestseller autobiográfico de la cantante Senait Mehari, sobre cuya autenticidad surgieron dudas el año pasado.
Falorni, co director del premiado documental “La historia del camello que llora”, defendió ante los medios la existencia de niños soldado en la lucha por la independencia de Eritrea, algo que ese país africano niega.
Tampoco la complicada relación entre un poeta israelí venido a menos afincado en Nueva York y su hijo, un soldado del Ejército israelí, que se desarrolla a lo largo de “Restless”, de Amos Kolleck, convenció al público. Un poco más de emoción despertó “Il y a longtemps que je t`aime”, del francés Philippe Claudel, que cuenta la historia de una mujer que sale de la cárcel tras cumplir una condena de 15 años por haber asesinado a su hijo de seis años. Sobre todo fue alabado el trabajo de la británica Kristin Scott Thomas en la piel de este complejo personaje.
De esta manera, con una sola película por competir hoy, “Ballast”, del estadounidense Lance Hammer, el Festival de Berlín se acerca al fin de una de sus ediciones más flojas, en opinión generalizada de la crítica.
Como favoritas a alzarse con el Oso de Oro se ubican la estadounidense "Petróleo sangriento", de Paul Thomas Anderson, que también es una de las grandes favoritas a los Oscar, "Happy-Go-Lucky", del británico Mike Leigh, y "Lake Tahoe", del mexicano Fernando Eimbcke. La decisión del jurado presidido por el cineasta greco-francés Costa Gavras se conocerá este sábado.
En tanto, el director italiano Francesco Rosi fue distinguido con un Oso de Oro honorífico. Rosi, de 85 años, es considerado uno de los representantes más importantes de la cinematografía italiana de la posguerra. El renombre internacional lo logró con su película "Salvatore Giuliano". (DPA)
El destino de una niña soldado en Eritrea relatado en la cinta alemana “Feuerherz”, dirigida por el italiano Luigi Falorni, no logró conmover a los espectadores, que no fueron instruidos en el trasfondo político de la trama ni apreciaron matices en los personajes. La película está basada libremente en un controvertido bestseller autobiográfico de la cantante Senait Mehari, sobre cuya autenticidad surgieron dudas el año pasado.
Falorni, co director del premiado documental “La historia del camello que llora”, defendió ante los medios la existencia de niños soldado en la lucha por la independencia de Eritrea, algo que ese país africano niega.
Tampoco la complicada relación entre un poeta israelí venido a menos afincado en Nueva York y su hijo, un soldado del Ejército israelí, que se desarrolla a lo largo de “Restless”, de Amos Kolleck, convenció al público. Un poco más de emoción despertó “Il y a longtemps que je t`aime”, del francés Philippe Claudel, que cuenta la historia de una mujer que sale de la cárcel tras cumplir una condena de 15 años por haber asesinado a su hijo de seis años. Sobre todo fue alabado el trabajo de la británica Kristin Scott Thomas en la piel de este complejo personaje.
De esta manera, con una sola película por competir hoy, “Ballast”, del estadounidense Lance Hammer, el Festival de Berlín se acerca al fin de una de sus ediciones más flojas, en opinión generalizada de la crítica.
Como favoritas a alzarse con el Oso de Oro se ubican la estadounidense "Petróleo sangriento", de Paul Thomas Anderson, que también es una de las grandes favoritas a los Oscar, "Happy-Go-Lucky", del británico Mike Leigh, y "Lake Tahoe", del mexicano Fernando Eimbcke. La decisión del jurado presidido por el cineasta greco-francés Costa Gavras se conocerá este sábado.
En tanto, el director italiano Francesco Rosi fue distinguido con un Oso de Oro honorífico. Rosi, de 85 años, es considerado uno de los representantes más importantes de la cinematografía italiana de la posguerra. El renombre internacional lo logró con su película "Salvatore Giuliano". (DPA)







