12 Febrero 2008 Seguir en 
LOS ANGELES.- Amy Winehouse, la joven diva del soul británico, cuya prometedora carrera musical fue reconocida el domingo con cinco premios Grammy, corre el riesgo de perder su carrera debido a su atracción por el alcohol y las drogas. Ganadora de las estatuillas a "artista revelación" y "mejor disco del año", entre otros, Winehouse, de 24 años, se mostró emocionada a través de una pantalla gigante, en la fiesta que premió a lo mejor de la música mundial. Con su inquietante voz grave y áspera y un look al mejor estilo Betty Boop, la artista inglesa se convirtió así en la artista de 2007. En sus dos álbumes "Frank" (2003) y "Back to Black" (2006), supo imponer un estilo muy particular con canciones que van desde el Motown hasta el rap londinense. "Rehab", el tema en el que su voz se dibuja como un "maullido", parece directamente una confesión: "intentaron enviarme a una cura de desintoxicación y he dicho no, no y no", dice la letra. "Amy devolvió el espíritu rebelde del rock and roll a la música popular", afirmó Mark Ronson, el productor de la mitad de los títulos del CD "Back to Black", citado por "The Observer". Su aspecto es imposible de imitar: los brazos tatuados como un camionero, los ojos casi cubiertos de rimel, y su cabello negro recogido de forma salvaje. Amy Winehouse incluso inspiró a Karl Lagerfeld, que impuso ese peinado desenfadado a sus modelos en un desfile de Chanel en Londres en diciembre.
Sin embargo, si Winehouse ocupó las portadas de los tabloides británicos en las últimas semanas no fue por su música. Con un marido en la cárcel y adicta a las drogas, su entorno logró convencerla de que hiciera una cura de desintoxicación a fines de enero, para llegar en condiciones a la gala de los Grammy. A ésta, finalmente, no pudo asistir porque en un primer momento Estados Unidos no le concedió el visado solicitado.
Por ello, apareció en la fiesta a través de un video. Otras artistas, como Beyoncé (que hizo una impactante actuación en dueto con Tina Turner) y Alicia Keys (que cantó a dúo con una grabación de Frank Sinatra), le quitaron el protagonismo en el escenario. Pero, a la hora de los premios, Winehause fue la reina de la noche.
Sin embargo, si Winehouse ocupó las portadas de los tabloides británicos en las últimas semanas no fue por su música. Con un marido en la cárcel y adicta a las drogas, su entorno logró convencerla de que hiciera una cura de desintoxicación a fines de enero, para llegar en condiciones a la gala de los Grammy. A ésta, finalmente, no pudo asistir porque en un primer momento Estados Unidos no le concedió el visado solicitado.
Por ello, apareció en la fiesta a través de un video. Otras artistas, como Beyoncé (que hizo una impactante actuación en dueto con Tina Turner) y Alicia Keys (que cantó a dúo con una grabación de Frank Sinatra), le quitaron el protagonismo en el escenario. Pero, a la hora de los premios, Winehause fue la reina de la noche.









