12 Febrero 2008 Seguir en 
COSQUIN.- Los Piojos le pusieron el moño y el envoltorio de regalo al Cosquín Rock. El festival culminó a fuerza de rocanrol, con un concierto estupendo ante más de 35 mil personas, en lo que fue la jornada con mayor asistencia de público.
Como fiel reflejo de su poder de convocatoria, el escenario principal del Cosquín estuvo armado a la altura de Los Piojos y hasta parte de la grilla se confeccionó con amigos de la banda de El Palomar como Kapanga y León Gieco.
Con la batería, los teclados y la percusión ubicados en una tarima a 4 metros del piso y con pantallas sobre todo el tablado, Los Piojos abrió con el video de presentación de “Civilización”, su último álbum.
En varias canciones, la iluminación generaba climas y las pantallas mostraban a los integrantes vestidos con máscaras antiguas, como manda el arte de tapa del más reciente cd. El segmento de invitados tuvo como encargado de la apertura a Vitico en bajo con una versión caliente de "Mi viejo", en la que Gustavo Kupinski se lució con un solo de Gibson Les Paul. Para que la celebración no decayera, Los Piojos sumaron a los Kapanga, con quienes compartieron una encendida versión de "Verano del 92".
En la despedida, Ciro y sus amigos se asomaron al clásico de Moris "El mendigo de Dock Sud" y, enseguida, "Finale" permitió la lectura de banderas y el baile murguero de los asistentes del grupo sobre el escenario. Un rato antes, León Gieco demostró que se está poniendo en ritmo para telonear a Bob Dylan al ofrecer el costado más conocido por la comunidad rockera local, el de cultor del folk-rock.
Para destacar fue el importante poder de convocatoria de la escena reggae que ocupó el escenario temático y del cual más de 3.000 personas no se movieron ni siquiera cuando Piojos ocupó el tablado principal y disfrutaron de la cadencia de Dancing Mood, que dejó al público bien entonado para el momento de Resistencia Suburbana y Nonpalidece.
Esta edición del Cosquín superó las inclemencias del tiempo y puso a prueba a una organización que se sacó un aprobado y, además, estuvo en un muy buen nivel artístico. (Télam)
Como fiel reflejo de su poder de convocatoria, el escenario principal del Cosquín estuvo armado a la altura de Los Piojos y hasta parte de la grilla se confeccionó con amigos de la banda de El Palomar como Kapanga y León Gieco.
Con la batería, los teclados y la percusión ubicados en una tarima a 4 metros del piso y con pantallas sobre todo el tablado, Los Piojos abrió con el video de presentación de “Civilización”, su último álbum.
En varias canciones, la iluminación generaba climas y las pantallas mostraban a los integrantes vestidos con máscaras antiguas, como manda el arte de tapa del más reciente cd. El segmento de invitados tuvo como encargado de la apertura a Vitico en bajo con una versión caliente de "Mi viejo", en la que Gustavo Kupinski se lució con un solo de Gibson Les Paul. Para que la celebración no decayera, Los Piojos sumaron a los Kapanga, con quienes compartieron una encendida versión de "Verano del 92".
En la despedida, Ciro y sus amigos se asomaron al clásico de Moris "El mendigo de Dock Sud" y, enseguida, "Finale" permitió la lectura de banderas y el baile murguero de los asistentes del grupo sobre el escenario. Un rato antes, León Gieco demostró que se está poniendo en ritmo para telonear a Bob Dylan al ofrecer el costado más conocido por la comunidad rockera local, el de cultor del folk-rock.
Para destacar fue el importante poder de convocatoria de la escena reggae que ocupó el escenario temático y del cual más de 3.000 personas no se movieron ni siquiera cuando Piojos ocupó el tablado principal y disfrutaron de la cadencia de Dancing Mood, que dejó al público bien entonado para el momento de Resistencia Suburbana y Nonpalidece.
Esta edición del Cosquín superó las inclemencias del tiempo y puso a prueba a una organización que se sacó un aprobado y, además, estuvo en un muy buen nivel artístico. (Télam)







