11 Febrero 2008 Seguir en 
Buenos Aires. El ministro de Planificación, Julio De Vido, salió al cruce de versiones que indicaban sequías en represas patagónicas centrales, para la generación eléctrica durante el invierno, y aseguró que Argentina tendrá la energía suficiente para afrontar el año.
El artículo alertaba sobre el bajo nivel de agua en represas del sur argentino, que comprometería la generación eléctrica a futuro, pero De Vido insistió en que la información es falsa. Manifestó que varias represas están por encima del promedio histórico para la generación de esa energía.
Las versiones, publicadas ayer en un matutino porteño, develaron que el nivel de agua de los diques El Chocón, Piedra del Aguila y Alicurá (que forman parte del sistema de presas de la Patagonia Norte y que se utilizan para generar energía) está por debajo de la media tradicional. El conjunto de estos diques generan más del 25% de la energía instalada en el país.
Respecto de El Chocón, se alertaba que está 12 metros debajo de su nivel histórico, mientras que De Vido sostuvo que está sólo a seis metros. “Piedra del Aguila y Alicurá tienen un nivel de agua superior al promedio histórico”, destacó el titular de la cartera de Planificación y precisó que el agua excedente será dirigida a El Chocón.
De este modo, De Vido celebró que la capacidad para generar electricidad está mejor que el año anterior, y adelantó: “este invierno vamos a estar más ordenados porque tendremos mil kilovatios más”.
“Vamos a tener la energía suficiente para afrontar el año”, pronosticó y agregó que “por primera vez se incorporarán 1.000 megavatios al sistema nacional interconectado durante el año”.
La emergencia de 2007
De acuerdo con la información publicada, las sequías son producto de la política energética del Gobierno de Néstor Kirchner, el invierno pasado.
Dado el crecimiento de la demanda de gas para el año pasado, el Gobierno habría dispuesto, además de cortar el gas y la electricidad a las industrias, turbinar todo el agua que fuera posible en el sistema de presas, provocando la baja. Confiado de que las nevadas y los posteriores deshielos solucionarían las cosas, Kirchner habría dispuesto la medida de emergencia para evitar un apagón, en pleno año electoral.
Un consultor de la Secretaría de Energía indicó que “el invierno no va a ser fácil, por lo menos si no hay una lluvia excepcional. El Comahue va a generar menos; Brasil está seco; por lo tanto, no va a poder exportar electricidad y lo único que se va a sumar es la central termoeléctrica de Campana (que está en construcción). Es posible que los cortes programados a las industrias sean mayores", dijo. (DPA-NA) .
El artículo alertaba sobre el bajo nivel de agua en represas del sur argentino, que comprometería la generación eléctrica a futuro, pero De Vido insistió en que la información es falsa. Manifestó que varias represas están por encima del promedio histórico para la generación de esa energía.
Las versiones, publicadas ayer en un matutino porteño, develaron que el nivel de agua de los diques El Chocón, Piedra del Aguila y Alicurá (que forman parte del sistema de presas de la Patagonia Norte y que se utilizan para generar energía) está por debajo de la media tradicional. El conjunto de estos diques generan más del 25% de la energía instalada en el país.
Respecto de El Chocón, se alertaba que está 12 metros debajo de su nivel histórico, mientras que De Vido sostuvo que está sólo a seis metros. “Piedra del Aguila y Alicurá tienen un nivel de agua superior al promedio histórico”, destacó el titular de la cartera de Planificación y precisó que el agua excedente será dirigida a El Chocón.
De este modo, De Vido celebró que la capacidad para generar electricidad está mejor que el año anterior, y adelantó: “este invierno vamos a estar más ordenados porque tendremos mil kilovatios más”.
“Vamos a tener la energía suficiente para afrontar el año”, pronosticó y agregó que “por primera vez se incorporarán 1.000 megavatios al sistema nacional interconectado durante el año”.
La emergencia de 2007
De acuerdo con la información publicada, las sequías son producto de la política energética del Gobierno de Néstor Kirchner, el invierno pasado.
Dado el crecimiento de la demanda de gas para el año pasado, el Gobierno habría dispuesto, además de cortar el gas y la electricidad a las industrias, turbinar todo el agua que fuera posible en el sistema de presas, provocando la baja. Confiado de que las nevadas y los posteriores deshielos solucionarían las cosas, Kirchner habría dispuesto la medida de emergencia para evitar un apagón, en pleno año electoral.
Un consultor de la Secretaría de Energía indicó que “el invierno no va a ser fácil, por lo menos si no hay una lluvia excepcional. El Comahue va a generar menos; Brasil está seco; por lo tanto, no va a poder exportar electricidad y lo único que se va a sumar es la central termoeléctrica de Campana (que está en construcción). Es posible que los cortes programados a las industrias sean mayores", dijo. (DPA-NA) .







