09 Febrero 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- La Bolsa porteña bajó por cuarta jornada consecutiva en medio de la elevada volatilidad que impone en todos los mercados la debilidad de los indicadores económicos en los Estados Unidos.
Con igual tendencia, los bonos de la deuda terminaron de desplomarse disparados por las órdenes que quedaron sin procesar durante la víspera, cuando se conoció la evolucuión del costo de vida de enero del 0,9%.
En otra jornada sin brillo ni demasiados inversores, el índice Merval de las empresas líderes despidió la semana con un repliegue del 0,91%, una diferencia que se estira al 2,57% al cotejar los resultados de ayer con respecto al viernes pasado.
Rebalancear carteras
El Merval terminó en 1.992,62 unidades y quebró una zona que se suponía de soporte. Sin embargo, para los expertos un escenario a la baja no sería del todo negativo y sería el momento de rebalancear carteras. Los más optimistas afirman que lo primero que rebota generalmente no es lo que más cayó desde los máximos, sino los papeles de mayor volumen de mercado. Con todo, a lo largo de la semana se detectó una activa participación de los vendedores y quizás el único dato favorable fue la reducción de los volúmenes, un dato que siempre es favorable cuando el mercado se perfila hacia abajo. Las opiniones más objetivas sostienen que en un contexto volátil e incierto que afecta a todos los mercados del mundo “es muy difícil prever y fijar pisos y techos".
Los bonos cayeron debido a las órdenes que quedaron sin procesar el jueves, cuando se conoció el número de la inflación de enero en la Argentina, que no convenció a los inversores, según los informes que llegan al mercado. Como se sabe, los bonos venían subiendo desde principios de año, impulsados por el fuerte retraso que tenían y que se traducía en rendimientos que se acercaban al 20% anual. La tendencia alcista -con alguna toma de ganancias- se beneficiaba también por el doble recorte de tasas en los Estados Unidos y la falta de otras alternativas de inversión en el orden doméstico con tasas poco atractivas y dólar estabilizado. El Discount en pesos -la serie más negociada- quedó 2,52% abajo, mientras que el Par en la misma moneda terminó con una pérdida del 1,67% y el cupón PIB cayó 1,04%. A su vez, el riesgo argentino que elabora el banco JP Morgan y mide la diferencia de tasa entre bonos locales con similares de Estados Unidos, subió 26 unidades a 490 puntos básicos.
En San Pablo, el Bovespa reaccionó levemente el 0,2%, superando los 59.000 puntos y en Madrid, el Ibex aumentó 0,4%. El Dow Jones, en una jornada con fuertes oscilaciones, recortó pérdidas sobre el final, pero bajó el 0,6%. (Télam - DyN)
Con igual tendencia, los bonos de la deuda terminaron de desplomarse disparados por las órdenes que quedaron sin procesar durante la víspera, cuando se conoció la evolucuión del costo de vida de enero del 0,9%.
En otra jornada sin brillo ni demasiados inversores, el índice Merval de las empresas líderes despidió la semana con un repliegue del 0,91%, una diferencia que se estira al 2,57% al cotejar los resultados de ayer con respecto al viernes pasado.
Rebalancear carteras
El Merval terminó en 1.992,62 unidades y quebró una zona que se suponía de soporte. Sin embargo, para los expertos un escenario a la baja no sería del todo negativo y sería el momento de rebalancear carteras. Los más optimistas afirman que lo primero que rebota generalmente no es lo que más cayó desde los máximos, sino los papeles de mayor volumen de mercado. Con todo, a lo largo de la semana se detectó una activa participación de los vendedores y quizás el único dato favorable fue la reducción de los volúmenes, un dato que siempre es favorable cuando el mercado se perfila hacia abajo. Las opiniones más objetivas sostienen que en un contexto volátil e incierto que afecta a todos los mercados del mundo “es muy difícil prever y fijar pisos y techos".
Los bonos cayeron debido a las órdenes que quedaron sin procesar el jueves, cuando se conoció el número de la inflación de enero en la Argentina, que no convenció a los inversores, según los informes que llegan al mercado. Como se sabe, los bonos venían subiendo desde principios de año, impulsados por el fuerte retraso que tenían y que se traducía en rendimientos que se acercaban al 20% anual. La tendencia alcista -con alguna toma de ganancias- se beneficiaba también por el doble recorte de tasas en los Estados Unidos y la falta de otras alternativas de inversión en el orden doméstico con tasas poco atractivas y dólar estabilizado. El Discount en pesos -la serie más negociada- quedó 2,52% abajo, mientras que el Par en la misma moneda terminó con una pérdida del 1,67% y el cupón PIB cayó 1,04%. A su vez, el riesgo argentino que elabora el banco JP Morgan y mide la diferencia de tasa entre bonos locales con similares de Estados Unidos, subió 26 unidades a 490 puntos básicos.
En San Pablo, el Bovespa reaccionó levemente el 0,2%, superando los 59.000 puntos y en Madrid, el Ibex aumentó 0,4%. El Dow Jones, en una jornada con fuertes oscilaciones, recortó pérdidas sobre el final, pero bajó el 0,6%. (Télam - DyN)







