12 Abril 2002 Seguir en 
El Banco Central determinó no prorrogar el plazo que vence el 15 del corriente para adquirir bienes registrables (inmuebles, autos o maquinarias) con los plazos fijos del corralito, a pesar de que en los últimos días se había registrado un notable incremento de estas operaciones. Inmobiliarios y concesionarios ejercieron una dura presión durante esta semana para torcer la decisión oficial, sin éxito hasta el momento.
En cambio, los ahorristas "acorralados" tendrán hasta el 30 del corriente para transformar sus ahorros en dólares atrapados en el sistema en bonos del Estado en la misma moneda o en pesos, según lo confirmó el Banco Central. La entidad monetaria eliminó también el techo de 30.000 dólares por depositante que regía para optar por esos bonos en dólares. Así, ahora los que tienen ahorros de 50.000, 100.000, 500.000 o más dólares también pueden elegir el bono en dólares del Estado. Antes sólo podían hacerlo por los primeros 30.000 dólares.
Con estas disposiciones se abrió nuevamente el menú de opciones para los ahorristas del corralito. Porque, si antes de la devaluación una persona tenía un depósito de 100.000 dólares que fue reprogramado a 140.000 pesos, ahora puede canjear ese depósito por un bono del Estado por 100.000 dólares o por un bono en pesos de 140.000 pesos, o una mezcla de ambos.
Vencimientos
Si los ahorristas quieren vender esos bonos antes de sus vencimientos porque necesitan dinero efectivo, podrán hacerlo. Pero en ese caso tendrían un descuento, porque se descarta que cotizarán por debajo de su valor nominal. Para cobrar el 100%, el ahorrista deberá esperar hasta la fecha de vencimiento. En todos esos casos, el banco deja de ser el deudor del ahorrista, porque la deuda es asumida por el Estado. En contrapartida, los bancos deberán entregarle al Estado los préstamos garantizados en dólares que tienen en sus carteras, en compensación por la salida del depositante. Originalmente, el depositante sólo podía elegir los bonos en dólares hasta 30.000 dólares. Y no tenía límites para optar por el bono en pesos. Tanto la prórroga como la eliminación del tope máximo eran dos medidas reclamadas por el sistema financiero. Llevar el plazo hasta el 30 de este mes era considerado inevitable, porque hasta ahora muy pocos ahorristas estaban al tanto (al menos así lo decían las encuestas) de qué se les estaba ofreciendo y, sobre todo, de qué era lo más conveniente.
Argumento ideal
El libre acceso al canje por bonos era interpretado como el argumento ideal al que podría aferrarse la Justicia, decían en los bancos, para evitar que más dinero siguiera saliendo de ellos a causa de los amparos judiciales. "Ahora, esto es un Plan Bonex", se dijo.
En cambio, los ahorristas "acorralados" tendrán hasta el 30 del corriente para transformar sus ahorros en dólares atrapados en el sistema en bonos del Estado en la misma moneda o en pesos, según lo confirmó el Banco Central. La entidad monetaria eliminó también el techo de 30.000 dólares por depositante que regía para optar por esos bonos en dólares. Así, ahora los que tienen ahorros de 50.000, 100.000, 500.000 o más dólares también pueden elegir el bono en dólares del Estado. Antes sólo podían hacerlo por los primeros 30.000 dólares.
Con estas disposiciones se abrió nuevamente el menú de opciones para los ahorristas del corralito. Porque, si antes de la devaluación una persona tenía un depósito de 100.000 dólares que fue reprogramado a 140.000 pesos, ahora puede canjear ese depósito por un bono del Estado por 100.000 dólares o por un bono en pesos de 140.000 pesos, o una mezcla de ambos.
Vencimientos
Si los ahorristas quieren vender esos bonos antes de sus vencimientos porque necesitan dinero efectivo, podrán hacerlo. Pero en ese caso tendrían un descuento, porque se descarta que cotizarán por debajo de su valor nominal. Para cobrar el 100%, el ahorrista deberá esperar hasta la fecha de vencimiento. En todos esos casos, el banco deja de ser el deudor del ahorrista, porque la deuda es asumida por el Estado. En contrapartida, los bancos deberán entregarle al Estado los préstamos garantizados en dólares que tienen en sus carteras, en compensación por la salida del depositante. Originalmente, el depositante sólo podía elegir los bonos en dólares hasta 30.000 dólares. Y no tenía límites para optar por el bono en pesos. Tanto la prórroga como la eliminación del tope máximo eran dos medidas reclamadas por el sistema financiero. Llevar el plazo hasta el 30 de este mes era considerado inevitable, porque hasta ahora muy pocos ahorristas estaban al tanto (al menos así lo decían las encuestas) de qué se les estaba ofreciendo y, sobre todo, de qué era lo más conveniente.
Argumento ideal
El libre acceso al canje por bonos era interpretado como el argumento ideal al que podría aferrarse la Justicia, decían en los bancos, para evitar que más dinero siguiera saliendo de ellos a causa de los amparos judiciales. "Ahora, esto es un Plan Bonex", se dijo.







