

"No es país para viejos" y "Petróleo sangriento" parten como las grandes favoritas de la edición número 80 de los premios Oscar gracias a las ocho candidaturas que ambas consiguieron. Estas fueron anunciadas ayer por el presidente de la Academia de las Ciencias y las Artes Cinematográficas, Sid Ganis, y por la actriz Kathy Bates (recordada por su rol en "Misery").
La película de los hermanos Coen recrea el Texas de la década de 1980, en el que el cazador de antílopes Llewelyn Moss (interpretado por Josh Brolin) comienza una huida desesperada tras descubrir un botín de dos millones de dólares en efectivo en el regazo de un traficante. El asesino Anton Chigurh, encarnado por el candidato al Oscar al Mejor Actor de Reparto, Javier Bardem, no cesará en su empeño por atrapar a Moss y por recuperar ese dinero.
Por su parte, "Petróleo sangriento", dirigida por Paul Thomas Anderson, realizador de cintas como "Boogie Nights" o "Magnolia", traza una metáfora en torno de la familia, la avaricia, la religión y el petróleo, en pleno comienzo del siglo XX. Daniel Day-Lewis, candidato al Oscar por su papel en esta película, da vida a un magnate del petróleo que busca adueñarse de un yacimiento, y para ello debe enfrentarse con el predicador del pueblo, interpretado por Paul Dano, el joven retraído de "Pequeña Miss Sunshine". Tras estas dos películas y muy de cerca en cuanto a número de candidaturas les siguen "Expiación, deseo y pecado" y "Michael Clayton", con siete nominaciones.
"Expiación, deseo y pecado", dirigida por Joe Wright, es la adaptación de la novela del británico Ian McEwan, un texto romántico que habla de un amor, el de Cecilia Tallis (Keira Knightley) y Robbie Turner (James McAvoy), que no logra materializarse por el falso testimonio de una niña, Briony, la hermana fantasiosa de Cecilia, representada por Saoirse Ronan. Esa mentira no sólo rompe la posible relación sentimental entre esos dos personajes, sino que persigue a Briony, en forma de culpa, hasta el final de sus días. En cuanto a la mejor película extranjera, no hubo demasiadas sorpresas. Ya se sabía que la Argentina había quedado excluida -una vez más- de la selección y que, además, ninguna película hablada en español iba a integrar la terna. La premiación de los Oscar coincide este año con una profunda crisis por la huelga con los guionistas de Hollywood, que forzó a principios de enero a la cancelación de los Globos de Oro. Sin embargo, los organizadores de la gala aseguraron que la entrega se realizará contra viento y marea el 24 de febrero.
La voz de los expertos
UN NEGOCIO.- "A la Academia de Hollywood lo que le interesa es lo económico. Las películas argentinas son muy buenas. Dejando de lado la tecnología de la gran industria del cine norteamericano, en nuestro país hay producciones excelentes que no compiten con las del Primer Mundo y no requieren de esos factores. No hay nada que envidiarles. En nuestro país hay muy buen cine". Ramón Eudal, productor de cine tucumano.
Un impulso inicial.- "Cada país tiene su propio lugar en los Oscar. Solo que cada país debe seleccionar la película adecuada para competir a nivel internacional. Luego, hay una etapa de preselección en la que se decicuál película estará ternada. Todos los festivales son así. Sólo que el de Hollywood tiene una relevancia comercial que nos atrapa para que lo miremos y sigamos embelezados todas sus instancias. Ahí nunca va estar una película ni buena ni mala. En el Oscar, al igual que en otros festivales, los filmes que permanecen son aquellos que son más o menos buenos y sobre todo taquilleros. El Oscar da un impulso comercial. Lo malo es que en la Argentina compramos todo lo que nos vende esa "fábrica de sueños". Y así nos va". Julio Lus, cineasta tucumano, director de "La changa".
La cadencia argentina
Punto de vista por Bárbara Tarcic, realizadora.
Aún no he podido ver la película "XXY", la argentina Lucía Puenzo. Sé que ganó en Cannes el premio de la crítica el año pasado, pero eso no bastó para que entrara en la competencia por el Oscar. Sin embargo, creo que no se trata en realidad de que al cine argentino le "falta" algo para llegar a los Oscar. Creo que el criterio de selección en este certamen es muy "político", por decirlo de alguna manera. Las películas elegidas siempre son impactantes en lo emotivo, y con estructuras narrativas clásicas. Nuestro cine, el argentino, en cierta forma, y generalizando, tiene estructuras narrativas mucho más similares a las europeas en su ritmo y en su cadencia, y es por eso que siempre tienen mucho éxito en el mercado europeo, mucho más que en el norteamericano. Será por eso que la historia de "XXY", en Cannes, como en otros lugares de Europa, fue laureada y aclamada. Y en Estados Unidos no llegó a la competencia mayor por los Oscar.







