El cambio de horario está vigente en 70 países

23 Diciembre 2007
MADRID (por Irene Benito).- Aunque no están del todo convencidos sobre las ventajas de atrasar el reloj en invierno y de adelantarlo en el verano, los españoles cumplen esta rutina desde 1974. La crisis energética mundial de ese año obligó a diseñar políticas de ahorro.
Cada otoño y cada primavera reaparece el mismo interrogante: ¿cuál es el ahorro que supone el cambio de horario? Esta medida es prácticamente nula en España. Según algunas estimaciones, la disminución total del consumo de energía eléctrica es, como máximo, del 0,5%. En términos económicos, el porcentaje mencionado se traduce en 6 euros ($ 27) menos al año por cada uno de los 24 millones de usuarios.
Contrariamente a lo que quizás les ocurra a los argentinos a partir del domingo 30, los relojes españoles ganaron una hora el 28 de octubre pasado. Aunque atardece más temprano, el efecto deseado es aprovechar más la luz solar matinal.
De manera inversa, en la primavera europea (arranca en marzo) se pretende atardeceres más extensos. El viernes pasado (primer día del invierno en el hemisferio norte) hubo nueve horas de sol, mientras que en el verano son normales las jornadas de hasta 16.
Pese a la dudosa efectividad de esta medida, en España, al igual que otros 70 países, se cambia la hora dos veces al año. Se trata de una tendencia a la que se sumó la Argentina, con el plan de uso racional de la energía. En el otro polo, Japón es el único país industrializado que no se ha adaptado aún a ese programa.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios