22 Diciembre 2007 Seguir en 
En la Navidad de 2006 los activos argentinos habían ganado un 150% anual en un contexto mundial muy bueno, lo que fue un rinde irracional. A nivel local lideraron los cupones atados al crecimiento del PBI con subas del 170%. El rendimiento de la Bolsa fue del 35% en pesos, similar a las Bolsas consolidadas de Madrid y Alemania. Lo único que no se movió fue el dólar y descollaron los mercados emergentes. Este año cambió la mano: el manipuleo de los índices oficiales, los precios oficiales a la carne, los lácteos y las tarifas; las retenciones al campo y luego a la energía, sirvieron para mostrar el riesgo de ganar en los negocios. Como si no hubiera naciones que son grandes potencias porque consideran a la ganancia “the profit” como el premio a la libertad para emprender y crecer. En 2007 hubo un auge de emisiones en los mercados emergentes que captaron U$S 225.000 millones hasta noviembre -Brasil, Rusia, India y China- y fondearon su crecimiento con socios en vez de acreedores, mientras en los centros desarrollados se paralizó el crédito.







