En Concepción se atendió hasta las 6 de la tarde

22 Diciembre 2007
CONCEPCION.-  Cientos de empleados de la administración pública, jubilados y beneficiarios de planes sociales vivieron ayer una pesadilla en el afán de percibir sus haberes en la sucursal local del Banco del Tucumán. El adelantamiento de los pagos correspondientes al lunes, a causa de que no habrá actividades bancarias, contribuyó al caos, ya que se juntaron con los  que tenían que cobrar ayer. Hubo colas de hasta tres cuadras.  A las 14.30, hora prevista para el cierre de la sucursal, afuera había todavía unos 150 empleados administrativos que pugnaban por cobrar. Fue uno de los momentos de mayor tensión ya que el público indignado amenazaba con provocar incidentes. La guardia policial fue reforzada. El gerente del banco, Ignacio Rodríguez, dispuso entonces que se entregaran números a los que permanecían afuera del banco para que pudieran cobrar luego del horario de cierre. “Se va a pagar a todos”, aseguró. La atención en la sucursal concluyó cerca de las 18. Los que también padecieron largas colas fueron los que tuvieron que cobrar en cajeros automáticos. En el microcentro son siete e insuficientes para atender la demanda de miles de clientes que, incluso, llegan desde poblaciones vecinas. Uno de ellos, el del Nación, permaneció fuera de servicio.

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