Identifican a dos asesinos por las ruedas de un auto

Investigación. Fue clave el trabajo de la Policía Científica. El dibujo y la forma de las cubiertas del auto de uno de los acusados coinciden con los que quedaron en la escena del crimen.

SECUESTRO. El vehículo de uno de los acusados, en la sede de Homicidios.LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
SECUESTRO. El vehículo de uno de los acusados, en la sede de Homicidios.LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
20 Diciembre 2007
El dibujo y la forma de las cubiertas de su automóvil son pruebas cruciales para los investigadores. Por eso, luego de una larga investigación, y con órdenes judiciales, la Policía detuvo a un joven de 24 años, principal sospechoso del crimen de un peluquero ocurrido hace cinco meses.
El 23 de julio vecinos del barrio Juan Pablo I escucharon una fuerte discusión. Cuando salieron a la calle, descubrieron el cuerpo de Héctor Adrián Tejerina, que había sido asesinado a golpes en la cabeza.
El único dato preciso con el que contaban los investigadores es que la víctima había concurrido a un boliche de Rivadavia al 1.000, frecuentado por travestis. Sabían que al menos dos hombres habían estado con el peluquero en su casa -calle República del Líbano al 900-, donde habían tomado alcohol y habían mantenido relaciones sexuales.
Una comisión policial al mando de los oficiales Hugo Cabezas, Segundo Herrera, Juana Estequiño, Luis Sallas y Valeria Hernando, y de los comisarios Víctor Barraza, Miguel Gómez, Raúl Ferreyra y René Aguirre, dirigidos personalmente por la fiscal Adriana Giannoni, comenzó a armar un rompecabezas para tratar de dar con los autores del ataque.
Luego de semanas de trabajo, los policías lograron identificar a un joven que habría estado con Tejerina la noche del crimen. Cuando declaró en Tribunales, este negó haber estado con el peluquero, y, al no haber indicios en su contra, comenzaron a investigar a por lo menos 20 jóvenes que formaban parte de su círculo de amistades. Así llegaron hasta un joven conocido como Exequiel, quien era propietario de un vehículo Fiat Uno similar al que habían visto los testigos frente a la casa de Tejerina, y en el que se alejaron los agresores. En ese momento fue clave la participación del personal de la Policía Científica y de Criminalística, al mando de los profesionales Juan José Cata, Ramón Martínez, Lilia Moyano y Cecilia Adorno. Ellos realizaron varias pericias y determinaron que el dibujo de las huellas que había dejado el auto en el que escaparon los homicidas era el mismo del auto de Exequiel.
Los investigadores comprobaron que el tipo de cubiertas que habían sido colocadas en el auto no se vendían en Tucumán, por lo que no serían muchos los vehículos que las usarían. Pero además certificaron, tras someter a una extracción de cabellos y saliva al imputado, que su grupo sanguíneo coincidía con el de las muestras levantadas en la casa de la víctima.
La semana pasada un barman del boliche lo reconoció como el hombre que estuvo con Tejerina el día del crimen. Con esta prueba, la fiscal Giannoni ordenó la detención de Exequiel.
Pero como los testimonios eran coincidentes en que habían sido dos los agresores, los policías continuaron trabajando hasta que identificaron al otro sospechoso. Se trata de un tal Carlos, que vive en Tafí Viejo al igual que Exequiel, quien actualmente se encuentra prófugo. La jueza Mirta Lenis de Vera, a pedido de Giannoni, ordenó su detención; pero cuando los policías fueron a buscarlo, había huido. Este hombre ya había declarado y negó haber tenido participación en el crimen. Su grupo sanguíneo también es coincidente con el que habían hallado los investigadores. Según trascendió, su detención sería inminente.

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