20 Diciembre 2007 Seguir en 
1- Desde el punto de vista de lo positivo de este año que se va, debe destacarse el nivel de actividad económica, que siguió a un muy buen ritmo, lo que permitió otro importante logro cual es el mantenimiento de un superávit importante. Lo malo tiene que ver con algo que resulta previsible en todo año electoral: un incremento del gasto público, que fue acompañado por una “alta” inflación real. En este escenario se suma los niveles insuficientes de inversión, necesaria para sustentar el crecimiento económico de la Argentina. Otro aspecto negativo constituyó la crisis energética y el descrédito institucional (por ejemplo, entre otros, el problema que atraviesan las mediciones que elabora el Instituto Nacional de Estadística y Censos -Indec-) .
2- Tanto para la Argentina, en general, como para Tucumán, en particular, los desafíos son prácticamente similares. Esto es revertir las cosas malas, creando las condiciones mínimas de respeto a las normas, con una mínima previsibilidad. Además hay que eficientizar el gasto público. En la Universidad (en la Facultad de Ciencias Económicas, en particular), uno de los principales desafíos es no quedarnos con un reclamo por mayor presupuesto -que hay que hacerlo-, sino también y con mucha objetividad, mayor nivel de compromiso y de responsabilidad. Esto implica, entre otras cosas, mirarnos interiormente para ver si estamos haciendo tan bien como debemos las cosas que tenemos que hacer.
3- En cuanto a las acciones para alcanzar una mayor competitividad de Tucumán, creo que el escenario es prácticamente el mismo que se necesita en el país: respeto a las instituciones, crear un clima propicio a la inversión, seguir con las políticas que -especialmente en el área de salud- han sido importantes. Además de estas acciones, no hay que desaprovechar estas buenas épocas para cimentar un escenario económico-social sustentable a largo plazo.
2- Tanto para la Argentina, en general, como para Tucumán, en particular, los desafíos son prácticamente similares. Esto es revertir las cosas malas, creando las condiciones mínimas de respeto a las normas, con una mínima previsibilidad. Además hay que eficientizar el gasto público. En la Universidad (en la Facultad de Ciencias Económicas, en particular), uno de los principales desafíos es no quedarnos con un reclamo por mayor presupuesto -que hay que hacerlo-, sino también y con mucha objetividad, mayor nivel de compromiso y de responsabilidad. Esto implica, entre otras cosas, mirarnos interiormente para ver si estamos haciendo tan bien como debemos las cosas que tenemos que hacer.
3- En cuanto a las acciones para alcanzar una mayor competitividad de Tucumán, creo que el escenario es prácticamente el mismo que se necesita en el país: respeto a las instituciones, crear un clima propicio a la inversión, seguir con las políticas que -especialmente en el área de salud- han sido importantes. Además de estas acciones, no hay que desaprovechar estas buenas épocas para cimentar un escenario económico-social sustentable a largo plazo.








