18 Diciembre 2007 Seguir en 
Pablo Antonio Amín, el acusado de haber acabado con la vida de María Marta Arias, se encuentra postrado en la cama de una habitación que tiene puertas y ventanas con rejas en el Hospital Obarrio. Así lo confirmó ayer la fiscal Adriana Reinoso Cuello, quien estuvo en el lugar donde se encuentra detenido el joven santiagueño.
El viernes, la Cámara de Apelaciones hizo lugar a un recurso de hábeas corpus interpuesto por Roberto Flores y Martín Zottoli, defensores de Amín, solicitando que fuera trasladado al nosocomio luego de haber permanecido cuatro días en el penal de Villa Urquiza.
En la resolución, los camaristas ordenaron, además, que Reinoso Cuello inspeccione el lugar donde estará alojado el joven. Según una fuente de Tribunales, Amín es custodiado permanentemente por dos uniformados, y sólo abandona la habitación para ir al sanitario. La fiscal también se entrevistó con los profesionales que lo atienden. Las autoridades del nosocomio están preocupadas por el peligro que representa Amín para las personas que lo atienden y para los pacientes. Anoche, la directora del establecimiento, Nélida Romano, indicó que ellos están cumpliendo una orden judicial, pero que Amín no debería estar allí. "De nuestra parte ya recibió el alta médica", explicó la profesional. Sin embargo, las autoridades del hospital aceptaron que el homicida permanezca en las instalaciones hasta que termine el trabajo de la junta médica que lo evaluará. "Creemos que él debería permanecer en la cárcel. El hospital no es el lugar adecuado", agregó Romano.
Cuando la semana pasada Amín se enteró de que va a ser llevado a la cárcel, protagonizó incidentes con personal del hospital, ya que no se quería ir. Ya en la cárcel, Amín sufrió el jueves dos brotes psicóticos, lo que precipitó su regreso al hospital.
Reinoso Cuello les habría pedido a los profesionales que la tuvieran al tanto del comportamiento del santiagueño y que, si consideraran necesario, presentaran por escrito cualquier queja.
Mario Leiva Haro, representante legal de la familia Arias, estaba molesto. "Es el mismo circo de siempre. Es hora de que se levante la suspensión de los tiempos procesales para que sea imputado por el delito", expresó.
El domingo 28 de octubre, Amín estranguló a su esposa y le sacó los globos oculares en una habitación del quinto piso del hotel Catalinas Park. Luego arrastró su cuerpo hasta el primer piso. "Seguimos insistiendo en que él mató a su mujer por una cuestión de celos", expresó Leiva Haro. A pesar de los planteos del profesional, Reinoso Cuello tiene decidido esperar el informe de una junta médica antes de realizar cualquier paso procesal.
Antes del viernes, los siete psiquiatras que realizarán la pericia se reunirán para definir cómo realizarán el trabajo. La labor se hará sobre los informes que elaboraron los psiquiatras que lo atendieron en el Obarrio y luego de una entrevista personal. La resolución se conocería en pocos días.
El viernes, la Cámara de Apelaciones hizo lugar a un recurso de hábeas corpus interpuesto por Roberto Flores y Martín Zottoli, defensores de Amín, solicitando que fuera trasladado al nosocomio luego de haber permanecido cuatro días en el penal de Villa Urquiza.
En la resolución, los camaristas ordenaron, además, que Reinoso Cuello inspeccione el lugar donde estará alojado el joven. Según una fuente de Tribunales, Amín es custodiado permanentemente por dos uniformados, y sólo abandona la habitación para ir al sanitario. La fiscal también se entrevistó con los profesionales que lo atienden. Las autoridades del nosocomio están preocupadas por el peligro que representa Amín para las personas que lo atienden y para los pacientes. Anoche, la directora del establecimiento, Nélida Romano, indicó que ellos están cumpliendo una orden judicial, pero que Amín no debería estar allí. "De nuestra parte ya recibió el alta médica", explicó la profesional. Sin embargo, las autoridades del hospital aceptaron que el homicida permanezca en las instalaciones hasta que termine el trabajo de la junta médica que lo evaluará. "Creemos que él debería permanecer en la cárcel. El hospital no es el lugar adecuado", agregó Romano.
Cuando la semana pasada Amín se enteró de que va a ser llevado a la cárcel, protagonizó incidentes con personal del hospital, ya que no se quería ir. Ya en la cárcel, Amín sufrió el jueves dos brotes psicóticos, lo que precipitó su regreso al hospital.
Reinoso Cuello les habría pedido a los profesionales que la tuvieran al tanto del comportamiento del santiagueño y que, si consideraran necesario, presentaran por escrito cualquier queja.
Mario Leiva Haro, representante legal de la familia Arias, estaba molesto. "Es el mismo circo de siempre. Es hora de que se levante la suspensión de los tiempos procesales para que sea imputado por el delito", expresó.
El domingo 28 de octubre, Amín estranguló a su esposa y le sacó los globos oculares en una habitación del quinto piso del hotel Catalinas Park. Luego arrastró su cuerpo hasta el primer piso. "Seguimos insistiendo en que él mató a su mujer por una cuestión de celos", expresó Leiva Haro. A pesar de los planteos del profesional, Reinoso Cuello tiene decidido esperar el informe de una junta médica antes de realizar cualquier paso procesal.
Antes del viernes, los siete psiquiatras que realizarán la pericia se reunirán para definir cómo realizarán el trabajo. La labor se hará sobre los informes que elaboraron los psiquiatras que lo atendieron en el Obarrio y luego de una entrevista personal. La resolución se conocería en pocos días.



