17 Diciembre 2007 Seguir en 
Un hombre resultó golpeado ayer a la madrugada cuando cayó con su auto, en el que llevaba a su familia, en una profunda zanja abierta en la avenida Santo Cristo, en Banda del Río Salí. El pozo había sido excavado por obreros que estaban arreglando un desagüe en la zona y, según dijo luego la víctima, estaba mal señalizado.
Pocos minutos antes de las 2, Pedro Gregorio Cobos, de 33 años, domiciliado en avenida América 134 conducía un Ford Fiesta, patente COI-298. Junto a él, dijeron fuentes policiales, iban su esposa y sus dos hijos. Cobos avanzaba por avenida Santo Cristo y, al llegar al pasaje Juan Posse, frente al ingenio San Juan, se dio de repente con la profunda zanja, que se extendía en media calzada. Cobos intentó volantear para evitarla, pero no lo logró. El auto cayó adentro de trompa, dio un tumbo y quedó con las ruedas hacia arriba. El auto quedó destruido.
José Luis Soria, de 29 años, estaba trabajando en un comercio de la zona. "Sentí un reventón y cuando salí vi el auto dado vuelta. Primero salió uno de los chicos, después el otro y luego la mujer. El conductor estaba un poco aturdido, pero al final él también pudo salir del auto", relató el testigo. "Yo los ayudé a salir del pozo. Estaban shockeados. El hombre tenía un corte en la cabeza. Por suerte ninguno había sufrido heridas graves, pero estaban asustados". "Algunos vecinos les dieron toallas, porque estaban mojados, hasta que llegó una ambulancia", indicó Pedro López, otro vecino. El hombre aseguró que a la hora que se produjo el accidente estaba lloviznando y que, para peor, la luz estaba cortada en toda la zona. "No daba la impresión de haber circulado a mucha velocidad", opinó. Los testigos aseguraron que Cobos estaba muy enojado. "Decía que una zanja de ese tamaño debería haber estado mejor señalizada. Lo único que había eran unas cintas rojas atadas a unos palos. Tendrían que haber puesto algo fosforescente, porque no se veía nada", aseguró Marcelo Páez. En la ambulancia, Cobos fue trasladado al Hospital Centro de Salud donde, luego de curarlo, le dieron el alta médica. Los vecinos informaron que la zanja está abierta desde hace una semana. "Toda la noche estuvo cortada la luz. A las 9 de la mañana apareció una cuadrilla para reparar el cableado. Podría haber sido una tragedia", dijo Mariano Ponce. "La verdad es que, a pesar de ser una zona muy transitada, no suelen ocurrir accidentes por acá. Fue una desgracia con suerte", agregó.
Pocos minutos antes de las 2, Pedro Gregorio Cobos, de 33 años, domiciliado en avenida América 134 conducía un Ford Fiesta, patente COI-298. Junto a él, dijeron fuentes policiales, iban su esposa y sus dos hijos. Cobos avanzaba por avenida Santo Cristo y, al llegar al pasaje Juan Posse, frente al ingenio San Juan, se dio de repente con la profunda zanja, que se extendía en media calzada. Cobos intentó volantear para evitarla, pero no lo logró. El auto cayó adentro de trompa, dio un tumbo y quedó con las ruedas hacia arriba. El auto quedó destruido.
José Luis Soria, de 29 años, estaba trabajando en un comercio de la zona. "Sentí un reventón y cuando salí vi el auto dado vuelta. Primero salió uno de los chicos, después el otro y luego la mujer. El conductor estaba un poco aturdido, pero al final él también pudo salir del auto", relató el testigo. "Yo los ayudé a salir del pozo. Estaban shockeados. El hombre tenía un corte en la cabeza. Por suerte ninguno había sufrido heridas graves, pero estaban asustados". "Algunos vecinos les dieron toallas, porque estaban mojados, hasta que llegó una ambulancia", indicó Pedro López, otro vecino. El hombre aseguró que a la hora que se produjo el accidente estaba lloviznando y que, para peor, la luz estaba cortada en toda la zona. "No daba la impresión de haber circulado a mucha velocidad", opinó. Los testigos aseguraron que Cobos estaba muy enojado. "Decía que una zanja de ese tamaño debería haber estado mejor señalizada. Lo único que había eran unas cintas rojas atadas a unos palos. Tendrían que haber puesto algo fosforescente, porque no se veía nada", aseguró Marcelo Páez. En la ambulancia, Cobos fue trasladado al Hospital Centro de Salud donde, luego de curarlo, le dieron el alta médica. Los vecinos informaron que la zanja está abierta desde hace una semana. "Toda la noche estuvo cortada la luz. A las 9 de la mañana apareció una cuadrilla para reparar el cableado. Podría haber sido una tragedia", dijo Mariano Ponce. "La verdad es que, a pesar de ser una zona muy transitada, no suelen ocurrir accidentes por acá. Fue una desgracia con suerte", agregó.



