15 Diciembre 2007 Seguir en 
CORDOBA.- Otro de los investigadores de la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC) que permanecía internado en el Instituto del Quemado, murió anoche y elevó a cuatro las víctimas mortales por la explosión del 5 de diciembre, a causa de una pérdida de hexano.
Fuentes médicas confirmaron el deceso de Damián Cardarelli, de 45 años, en ese centro asistencial de la capital cordobesa, adonde fueron derivados los heridos tras el siniestro en la casa de altos estudios.El resto de las víctimas mortales son el estudiante Juan Andrés Politano (22) y de los docentes Liliana Giacomelli (42) y Carlos Ravera (64). En tanto, Oscar Cardozo, vicedirector del Hospital Córdoba, confirmó anoche -en declaraciones radiales- que continúan en estado crítico y con pronóstico reservado otros dos investigadores de la UNRC.
El médico precisó que se trata de Miguel Mattea (58) y de Gladys Baralle (52), quienes permanecen en terapia intensiva, con asistencia mecánica. "Se les ha agregado desde hace unos días a todo el tratamiento quirúrgico que es la limpieza de las heridas, los injertos de piel", precisó Cardozo.
La tragedia en la planta piloto de la facultad de Ingeniería, ubicada en el campus de la Universidad, cuando un grupo de docentes investigadores presuntamente manipulaba productos químicos a muy alta temperatura muy cerca de tambores de hexano que estaban almacenados en la planta, lo que generó una explosión e incendio.
El juez federal de Córdoba Oscar Valentiniuzzi intenta determinar cuál era el origen de los tambores de hexano en la planta piloto y que investigación perseguía ya que no se encontraron registros de su entrada a la facultad, mientras que también es motivo de pericias si hubo o no negligencia de alumnos o docentes en la manipulación de los productos.
El legislador Alberto Cantero, ex rector de esa casa de altos estudios, presentó un proyecto de resolución solicitando al Ejecutivo nacional destinar $ 12,5 millones para la recuperación de la planta piloto donde ocurrió el siniestro y reforzar las medidas de seguridad. (DyN)
Fuentes médicas confirmaron el deceso de Damián Cardarelli, de 45 años, en ese centro asistencial de la capital cordobesa, adonde fueron derivados los heridos tras el siniestro en la casa de altos estudios.El resto de las víctimas mortales son el estudiante Juan Andrés Politano (22) y de los docentes Liliana Giacomelli (42) y Carlos Ravera (64). En tanto, Oscar Cardozo, vicedirector del Hospital Córdoba, confirmó anoche -en declaraciones radiales- que continúan en estado crítico y con pronóstico reservado otros dos investigadores de la UNRC.
El médico precisó que se trata de Miguel Mattea (58) y de Gladys Baralle (52), quienes permanecen en terapia intensiva, con asistencia mecánica. "Se les ha agregado desde hace unos días a todo el tratamiento quirúrgico que es la limpieza de las heridas, los injertos de piel", precisó Cardozo.
La tragedia en la planta piloto de la facultad de Ingeniería, ubicada en el campus de la Universidad, cuando un grupo de docentes investigadores presuntamente manipulaba productos químicos a muy alta temperatura muy cerca de tambores de hexano que estaban almacenados en la planta, lo que generó una explosión e incendio.
El juez federal de Córdoba Oscar Valentiniuzzi intenta determinar cuál era el origen de los tambores de hexano en la planta piloto y que investigación perseguía ya que no se encontraron registros de su entrada a la facultad, mientras que también es motivo de pericias si hubo o no negligencia de alumnos o docentes en la manipulación de los productos.
El legislador Alberto Cantero, ex rector de esa casa de altos estudios, presentó un proyecto de resolución solicitando al Ejecutivo nacional destinar $ 12,5 millones para la recuperación de la planta piloto donde ocurrió el siniestro y reforzar las medidas de seguridad. (DyN)



