12 Diciembre 2007 Seguir en 
L., la única adolescente detenida en el marco de la investigación de la muerte de Carla Romina Ortega, recuperaría su libertad en los próximas días, tras haber estado internada en el Instituto Goretti desde hace más de tres meses.
La jueza de Menores Nora Wexler recibió los resultados del estudio psicológico en el que se indicaría que su conducta es normal. Además el asistente social del juzgado visitó el hogar alternativo que ofrecieron los familiares para que la adolescente viva hasta que se defina su situación. El profesional lo calificó como apto y no presentó ninguna objeción para que L. se instale allí si es que la jueza decide liberarla. Sólo falta que el defensor de Menores, Silvio Mazza dé su opinión.
Carla fue encontrada sin vida el 26 de agosto en un precipicio que está a la vera de la ruta que conduce a San Javier. El fiscal Pedro Gallo ordenó la detención de L. y de J., una adolescente de 15 años. Esta última recuperó la libertad hace más de un mes ya que por su edad es inimputable. La menor vive en un hogar sustituto y cumple con una serie de medidas tutelares que le impiden salir sola, concurrir a centros de diversión nocturna y relacionarse con sus amigos del barrio Nicolás Avellaneda IV.
Pablo Rivera y Ariel Lezcano, defensores de L., presentaron a la magistrada una serie de medidas que cumplirá la menor si queda en libertad. “Ella se compromete a no perder este ciclo lectivo. Quiere rendir todas las materias. Además no saldrá de la casa salvo algunas excepciones”, expresaron.
La última vez que prestó declaración, L. aseguró que Carla se cayó al precipicio de manera accidental. Señaló además que “Maxi” y “Pigu”, dos jóvenes que según ella estuvieron cuando ocurrió la tragedia, habían amenazado con matarla si contaba lo que había pasado.
Personal de la División Homicidios, al mando de los comisarios Miguel Gómez, Hugo Cabezas, Raúl Ferreyra y René Aguirre buscó a los jóvenes. Luego de varios días llegaron a la conclusión de que el tal “Pigu” no existe; sí hay un “Maxi”, pero no está involucrado en el hecho.
L. está imputada de abandono de persona seguido de muerte. Según la autopsia, la muerte de Carla fue accidental.
La jueza de Menores Nora Wexler recibió los resultados del estudio psicológico en el que se indicaría que su conducta es normal. Además el asistente social del juzgado visitó el hogar alternativo que ofrecieron los familiares para que la adolescente viva hasta que se defina su situación. El profesional lo calificó como apto y no presentó ninguna objeción para que L. se instale allí si es que la jueza decide liberarla. Sólo falta que el defensor de Menores, Silvio Mazza dé su opinión.
Carla fue encontrada sin vida el 26 de agosto en un precipicio que está a la vera de la ruta que conduce a San Javier. El fiscal Pedro Gallo ordenó la detención de L. y de J., una adolescente de 15 años. Esta última recuperó la libertad hace más de un mes ya que por su edad es inimputable. La menor vive en un hogar sustituto y cumple con una serie de medidas tutelares que le impiden salir sola, concurrir a centros de diversión nocturna y relacionarse con sus amigos del barrio Nicolás Avellaneda IV.
Pablo Rivera y Ariel Lezcano, defensores de L., presentaron a la magistrada una serie de medidas que cumplirá la menor si queda en libertad. “Ella se compromete a no perder este ciclo lectivo. Quiere rendir todas las materias. Además no saldrá de la casa salvo algunas excepciones”, expresaron.
La última vez que prestó declaración, L. aseguró que Carla se cayó al precipicio de manera accidental. Señaló además que “Maxi” y “Pigu”, dos jóvenes que según ella estuvieron cuando ocurrió la tragedia, habían amenazado con matarla si contaba lo que había pasado.
Personal de la División Homicidios, al mando de los comisarios Miguel Gómez, Hugo Cabezas, Raúl Ferreyra y René Aguirre buscó a los jóvenes. Luego de varios días llegaron a la conclusión de que el tal “Pigu” no existe; sí hay un “Maxi”, pero no está involucrado en el hecho.
L. está imputada de abandono de persona seguido de muerte. Según la autopsia, la muerte de Carla fue accidental.



