11 Diciembre 2007 Seguir en 
El inicio de un nuevo año es un buen momento para reconsiderar la atmósfera del lugar de trabajo. En varias encuestas, los empleados dicen que sus supervisores inmediatos causan un gran efecto sobre su satisfacción profesional. Los salarios, beneficios y seguridad laboral son importantes, pero el contacto diario con el jefe establece el tono del ambiente laboral, puntualiza un informe del Instituto Dale Carnegie Argentina, al que accedió LA GACETA.
Algunas personas son líderes por naturaleza y fácilmente se deslizan hacia los roles directivos. Saben cómo motivar y administrar, persuadir y criticar al personal a su cargo. “Desafortunadamente, tales habilidades no son innatas universalmente”, indica el diagnóstico privado.
Daniela de León, directora de Dale Carnegie Training Argentina, ofrece cuatro ideas simples para los gerentes con desafíos de habilidades interpersonales para este nuevo año:
• Brindar a los empleados elogios sinceros y específicos frecuentemente.
• Hacer un seguimiento inmediato y personalmente con el fin de elogiar el trabajo bien hecho o el logro de objetivos temporales.
• Compartir los elogios directamente con los individuos y fomentar el trabajo en equipo participando a sus compañeros del reconocimiento. Enfatizar cómo las habilidades de los empleados se relacionan para producir un todo.
• Hablar sobre temas que no sean de trabajo con cada empleado, ocasionalmente.
Estas son ideas simples, pero su ejecución puede favorecer a los jefes. “Un elogio puede alegrar el día de un empleado por completo – siempre que sea sincero; si no es sincero puede confundirse con adulación. Los comentarios sobre la apariencia pueden llegar a ser mal entendidos. Es importante concentrar el reconocimiento en el desempeño”, sugiere De León.
¿Cuál es el mejor modo para dar un elogio? “No hay otro mejor que el sistema cara a cara, personalmente”, señala la experta, quien acota que el uso del e-mail a veces es percibido como muy distante. “Una breve nota manuscrita sorprende y siempre es bien percibida”, aconseja.
Introvertidos
Dar una palmada en la espalda, por ejemplo, puede llegar a ser considerado un abuso de confianza y ser mal interpretado. Evitar el contacto físico previene malos entendidos, indica la directora de Dale Carnegie.
Extender y hacer público el reconocimiento al equipo de trabajo hace que mejore su rendimiento y los estimula a elevar cada vez más su desempeño. “Es importante, asimismo, que los líderes muestren interés no sólo sobre el trabajo de sus empleados sino también sobre ellos como personas. Pero saber sobre qué hablar y qué evitar requiere una sensibilidad personal y cultural”, indica la especialista.
Algunas personas, por naturaleza, no quieren exponer nada de sus vidas privadas en el trabajo. “Allí es donde las charlas sobre el clima y los deportes nos vienen bien. Algunos empleados son felices hablando de sus hijos; otros quieren mantener a sus familias en privado”, acota.
Los deseos del individuo para la charla varían. “Si los directivos no descubren esas preferencias, sus mejores intentos de congeniar fracasarán. Estas ideas ‘sencillas’ son cuatro buenos objetivos para fijarse en el nuevo año que comienza, manifiesta De León.
1- Los expertos consideran que lo primero que debe hacer cualquier trabajador, antes de tomar la licencia, será una limpiez general del escritorio y de los archivos.
2- Antes de tomarse las vacaciones, un trabajador puede crear una carpeta de asuntos urgentes a resolver de inmediato, sugiere el sitio www.enplenitud.com.
3- “El tiempo que la gente invierte en organizarse es tiempo ahorrado; no perdido”, dicen los expertos. Luego pueden planificarse las metas del año nuevo.
Algunas personas son líderes por naturaleza y fácilmente se deslizan hacia los roles directivos. Saben cómo motivar y administrar, persuadir y criticar al personal a su cargo. “Desafortunadamente, tales habilidades no son innatas universalmente”, indica el diagnóstico privado.
Daniela de León, directora de Dale Carnegie Training Argentina, ofrece cuatro ideas simples para los gerentes con desafíos de habilidades interpersonales para este nuevo año:
• Brindar a los empleados elogios sinceros y específicos frecuentemente.
• Hacer un seguimiento inmediato y personalmente con el fin de elogiar el trabajo bien hecho o el logro de objetivos temporales.
• Compartir los elogios directamente con los individuos y fomentar el trabajo en equipo participando a sus compañeros del reconocimiento. Enfatizar cómo las habilidades de los empleados se relacionan para producir un todo.
• Hablar sobre temas que no sean de trabajo con cada empleado, ocasionalmente.
Estas son ideas simples, pero su ejecución puede favorecer a los jefes. “Un elogio puede alegrar el día de un empleado por completo – siempre que sea sincero; si no es sincero puede confundirse con adulación. Los comentarios sobre la apariencia pueden llegar a ser mal entendidos. Es importante concentrar el reconocimiento en el desempeño”, sugiere De León.
¿Cuál es el mejor modo para dar un elogio? “No hay otro mejor que el sistema cara a cara, personalmente”, señala la experta, quien acota que el uso del e-mail a veces es percibido como muy distante. “Una breve nota manuscrita sorprende y siempre es bien percibida”, aconseja.
Introvertidos
Dar una palmada en la espalda, por ejemplo, puede llegar a ser considerado un abuso de confianza y ser mal interpretado. Evitar el contacto físico previene malos entendidos, indica la directora de Dale Carnegie.
Extender y hacer público el reconocimiento al equipo de trabajo hace que mejore su rendimiento y los estimula a elevar cada vez más su desempeño. “Es importante, asimismo, que los líderes muestren interés no sólo sobre el trabajo de sus empleados sino también sobre ellos como personas. Pero saber sobre qué hablar y qué evitar requiere una sensibilidad personal y cultural”, indica la especialista.
Algunas personas, por naturaleza, no quieren exponer nada de sus vidas privadas en el trabajo. “Allí es donde las charlas sobre el clima y los deportes nos vienen bien. Algunos empleados son felices hablando de sus hijos; otros quieren mantener a sus familias en privado”, acota.
Los deseos del individuo para la charla varían. “Si los directivos no descubren esas preferencias, sus mejores intentos de congeniar fracasarán. Estas ideas ‘sencillas’ son cuatro buenos objetivos para fijarse en el nuevo año que comienza, manifiesta De León.
Tareas para fin de año
1- Los expertos consideran que lo primero que debe hacer cualquier trabajador, antes de tomar la licencia, será una limpiez general del escritorio y de los archivos.
2- Antes de tomarse las vacaciones, un trabajador puede crear una carpeta de asuntos urgentes a resolver de inmediato, sugiere el sitio www.enplenitud.com.
3- “El tiempo que la gente invierte en organizarse es tiempo ahorrado; no perdido”, dicen los expertos. Luego pueden planificarse las metas del año nuevo.
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