11 Abril 2002 Seguir en 
La crisis del gasoil se acentúa en la provincia. A las subas del hidrocarburo, que ya superaron holgadamente el 20% desde enero pasado, se suma la escasez del combustible, situación que puso en pie de guerra a todas las actividades económicas que necesitan de este insumo para poder funcionar.
El caso más concreto es lo que ocurre con los camioneros del sur de la provincia que ya están dispuestos a tomar medidas de fuerza por la crisis que atraviesa el sector. Raúl Orellana, empresario del sector y vocero de los transportistas, confirmó que en las próximas horas decidirán si realizarán o no un corte de ruta. "La situación es realmente insostenible y, si el Gobierno nacional no toma cartas en el asunto, no dudaremos en iniciar un plan de lucha", anunció.
El dirigente reconoció que la crisis que están padeciendo es terminal. "A los graves inconvenientes que genera el drama del gasoil, debemos sumar el fuerte incremento que registraron los repuestos y accesorios que se necesitan para mantener las flotas. Como si esto fuera poco, la crisis del país prácticamente paralizó las actividades económicas de la provincia", concluyó.
Los transportistas de pasajeros de larga y media distancia también se sumaron a los reclamos. Los empresarios insistieron en asegurar, en las últimas horas, que, posiblemente desde el lunes, se aplique la reducción de los servicios de colectivos y la suspensión masiva de personal que, sólo en el área metropolitana de Buenos Aires, afectaría a unos 4.000 choferes. La medida fue anunciada por los empresarios luego de declarar en emergencia a esa actividad en todo el país como consecuencia del incremento de los costos operativos. Estos incluyen el precio del gasoil y de otros insumos, y también de las cargas previsionales y seguros.
El agro también está siendo duramente castigado por esta situación. Los productores sojeros siguen inmersos en un clima total de incertidumbre. Si bien es cierto que las malas condiciones climáticas atentan contra el normal desarrollo de la trilla, ningún agricultor puede asegurar si contarán con el combustible necesario para poder superar esta crisis. "Nadie nos garantiza que contaremos con la suficiente cantidad de gasoil para nuestras maquinarias", se quejó un productor.
En las estaciones de servicio también padecen de la falta de gasoil, ya que todas las compañías petroleras han cupificado la entrega del hidrocarburo. "La reducción de los envíos es cada vez más notoria y la situación, con el correr de los días, se agrava", admitió Juan Montanaro, presidente de la cámara que nuclea a los empresarios del sector.
Las cosechas
El dirigente advirtió que la crisis se acentuará cuando se inicien las zafras del limón y de la caña de azúcar. "En esos momentos se produce la mayor demanda y si las petroleras siguen con la reducción del 30% del combustible, no sé qué pasará", concluyó Montanaro.
Transportistas protestarían en las destilerías
BUENOS AIRES.- La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) se quejó porque el sector soporta el "ejercicio abusivo de posición dominante en el mercado de los combustibles por parte de empresas petroleras y, en particular, de Repsol YPF".
Los transportistas elevaron sus quejas ayer ante el secretario de Transportes de la Nación, Guillermo López del Punta. En el encuentro estuvo presente el titular de Fadeeac, Luis Morales. Señalaron que el precio del principal insumo del sector se incrementa en el mercado interno cuando sube el precio del crudo, pero no demuestra la misma "plasticidad" cuando cae el precio del barril de petróleo.
Plantearon que desde la salida de la convertibilidad el precio del gasoil comenzó una carrera alcista que no se detiene, agravada por un cambio en las condiciones de comercialización que obliga al pago al contado del combustible. Se quejaron por el desabastecimiento que se produce en el mercado interno por motivos especulativos, que está paralizando la actividad y agregando costos adicionales insoportables a la que todavía subsiste.
Hicieron hincapié en que el aumento en el precio de los combustibles se traslada -por los mayores costos que ocasiona- al precio de los servicios que prestan los camioneros, cuyas tarifas experimentarán -en consecuencia- una fuerte alza en las próximas horas. Remarcaron que los mayores costos de explotación en un contexto recesivo y el desabastecimiento, que es de gran magnitud en algunas zonas del interior del país, obligarán a muchas empresas a efectuar suspensiones y despidos.
"Algo debe hacerse -dicen los camioneros-; de lo contrario el país se encontrará parado por falta de combustible o por imposibilidad de pagar su precio".
Los transportistas aseguraron que están dispuestos a parar sus camiones a las puertas de las destilerías hasta tanto se les garantice que contarán con ese insumo vital en cantidad suficiente, a un precio razonable y en condiciones de comercialización similares a las que tenían antes de la crisis.
El caso más concreto es lo que ocurre con los camioneros del sur de la provincia que ya están dispuestos a tomar medidas de fuerza por la crisis que atraviesa el sector. Raúl Orellana, empresario del sector y vocero de los transportistas, confirmó que en las próximas horas decidirán si realizarán o no un corte de ruta. "La situación es realmente insostenible y, si el Gobierno nacional no toma cartas en el asunto, no dudaremos en iniciar un plan de lucha", anunció.
El dirigente reconoció que la crisis que están padeciendo es terminal. "A los graves inconvenientes que genera el drama del gasoil, debemos sumar el fuerte incremento que registraron los repuestos y accesorios que se necesitan para mantener las flotas. Como si esto fuera poco, la crisis del país prácticamente paralizó las actividades económicas de la provincia", concluyó.
Los transportistas de pasajeros de larga y media distancia también se sumaron a los reclamos. Los empresarios insistieron en asegurar, en las últimas horas, que, posiblemente desde el lunes, se aplique la reducción de los servicios de colectivos y la suspensión masiva de personal que, sólo en el área metropolitana de Buenos Aires, afectaría a unos 4.000 choferes. La medida fue anunciada por los empresarios luego de declarar en emergencia a esa actividad en todo el país como consecuencia del incremento de los costos operativos. Estos incluyen el precio del gasoil y de otros insumos, y también de las cargas previsionales y seguros.
El agro también está siendo duramente castigado por esta situación. Los productores sojeros siguen inmersos en un clima total de incertidumbre. Si bien es cierto que las malas condiciones climáticas atentan contra el normal desarrollo de la trilla, ningún agricultor puede asegurar si contarán con el combustible necesario para poder superar esta crisis. "Nadie nos garantiza que contaremos con la suficiente cantidad de gasoil para nuestras maquinarias", se quejó un productor.
En las estaciones de servicio también padecen de la falta de gasoil, ya que todas las compañías petroleras han cupificado la entrega del hidrocarburo. "La reducción de los envíos es cada vez más notoria y la situación, con el correr de los días, se agrava", admitió Juan Montanaro, presidente de la cámara que nuclea a los empresarios del sector.
Las cosechas
El dirigente advirtió que la crisis se acentuará cuando se inicien las zafras del limón y de la caña de azúcar. "En esos momentos se produce la mayor demanda y si las petroleras siguen con la reducción del 30% del combustible, no sé qué pasará", concluyó Montanaro.
Transportistas protestarían en las destilerías
BUENOS AIRES.- La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (Fadeeac) se quejó porque el sector soporta el "ejercicio abusivo de posición dominante en el mercado de los combustibles por parte de empresas petroleras y, en particular, de Repsol YPF".
Los transportistas elevaron sus quejas ayer ante el secretario de Transportes de la Nación, Guillermo López del Punta. En el encuentro estuvo presente el titular de Fadeeac, Luis Morales. Señalaron que el precio del principal insumo del sector se incrementa en el mercado interno cuando sube el precio del crudo, pero no demuestra la misma "plasticidad" cuando cae el precio del barril de petróleo.
Plantearon que desde la salida de la convertibilidad el precio del gasoil comenzó una carrera alcista que no se detiene, agravada por un cambio en las condiciones de comercialización que obliga al pago al contado del combustible. Se quejaron por el desabastecimiento que se produce en el mercado interno por motivos especulativos, que está paralizando la actividad y agregando costos adicionales insoportables a la que todavía subsiste.
Hicieron hincapié en que el aumento en el precio de los combustibles se traslada -por los mayores costos que ocasiona- al precio de los servicios que prestan los camioneros, cuyas tarifas experimentarán -en consecuencia- una fuerte alza en las próximas horas. Remarcaron que los mayores costos de explotación en un contexto recesivo y el desabastecimiento, que es de gran magnitud en algunas zonas del interior del país, obligarán a muchas empresas a efectuar suspensiones y despidos.
"Algo debe hacerse -dicen los camioneros-; de lo contrario el país se encontrará parado por falta de combustible o por imposibilidad de pagar su precio".
Los transportistas aseguraron que están dispuestos a parar sus camiones a las puertas de las destilerías hasta tanto se les garantice que contarán con ese insumo vital en cantidad suficiente, a un precio razonable y en condiciones de comercialización similares a las que tenían antes de la crisis.







