08 Noviembre 2007 Seguir en 

Santiago de Chile y BUENOS AIRES.- Representantes de una veintena de países de la región buscarán hoy lograr acuerdos que ayuden a revertir la persistencia de la desigualdad en Latinoamérica, a pesar del marcado crecimiento económico de la región. Los debates se producirán en el marco de la XVII Cumbre Iberoamericana que comienza hoy en Santiago del Chile.
La cumbre tiene como tema central la lucha a favor de la "cohesión social", pero servirá también como escenario de diferentes reuniones bilaterales en el marco de problemas limítrofes y controversias entre los países de la región, que incluyen el diferendo entre Argentina y Uruguay por la instalación de la pastera Botnia.
La migración entre los países iberoamericanos, en especial hacia España, y los efectos humanitarios de los desastres naturales, también serán parte de la agenda de la XVII Cumbre Iberoamericana.
De hecho, el único acuerdo vinculante que lograron sellar hasta ahora los gobiernos es un convenio sobre seguridad social, que permitirá a unos seis millones de migrantes intrarregionales desplazar, sin restricciones fronterizas, sus ahorros previsionales. El histórico pacto, que debe ser ejecutado por los países, es la antesala de iniciativas para mejorar el impacto social y económico del flujo de personas, en una región donde hay más de 30 millones de migrantes.
Las otras discusiones apuntan a incrementar el efecto de los fondos para el crecimiento, toda vez que suman hoy U$S 68.000 millones anuales, según un estudio del BID. La idea apunta a que por cada tres dólares que los inmigrantes envíen a sus países, los gobiernos aporten uno para programas sociales.
Adicionalmente, los gobiernos aprobarán un proyecto para crear un programa regional de emergencias que permita crear una red para ir en ayuda de países que sufran desastres naturales.
No obstante, complicada por su caída en las encuestas, la presidenta anfitriona, Michelle Bachelet, intentará forzar resultados que lucir ante su país y América Latina, donde viven 200 millones de pobres.
Pese a que la región se apresta a crecer un 5% en 2007 y completar seis años de números favorables en materia de PBI, todavía exhibe fuertes niveles de desigualdad. "La peor amenaza para la región es la pobreza (sumó 70 millones de personas en la región desde 1980)", subrayó Bachelet. (DyN-Reuter)
La cumbre tiene como tema central la lucha a favor de la "cohesión social", pero servirá también como escenario de diferentes reuniones bilaterales en el marco de problemas limítrofes y controversias entre los países de la región, que incluyen el diferendo entre Argentina y Uruguay por la instalación de la pastera Botnia.
La migración entre los países iberoamericanos, en especial hacia España, y los efectos humanitarios de los desastres naturales, también serán parte de la agenda de la XVII Cumbre Iberoamericana.
De hecho, el único acuerdo vinculante que lograron sellar hasta ahora los gobiernos es un convenio sobre seguridad social, que permitirá a unos seis millones de migrantes intrarregionales desplazar, sin restricciones fronterizas, sus ahorros previsionales. El histórico pacto, que debe ser ejecutado por los países, es la antesala de iniciativas para mejorar el impacto social y económico del flujo de personas, en una región donde hay más de 30 millones de migrantes.
Las otras discusiones apuntan a incrementar el efecto de los fondos para el crecimiento, toda vez que suman hoy U$S 68.000 millones anuales, según un estudio del BID. La idea apunta a que por cada tres dólares que los inmigrantes envíen a sus países, los gobiernos aporten uno para programas sociales.
Adicionalmente, los gobiernos aprobarán un proyecto para crear un programa regional de emergencias que permita crear una red para ir en ayuda de países que sufran desastres naturales.
No obstante, complicada por su caída en las encuestas, la presidenta anfitriona, Michelle Bachelet, intentará forzar resultados que lucir ante su país y América Latina, donde viven 200 millones de pobres.
Pese a que la región se apresta a crecer un 5% en 2007 y completar seis años de números favorables en materia de PBI, todavía exhibe fuertes niveles de desigualdad. "La peor amenaza para la región es la pobreza (sumó 70 millones de personas en la región desde 1980)", subrayó Bachelet. (DyN-Reuter)







