10 Abril 2002 Seguir en 
Por lo menos 20 casas que compran y venden títulos públicos no estaban correctamente habilitadas para realizar este tipo de operaciones, según explicaron las autoridades de la Dipasa, repartición municipal que realizó un operativo de control a estas empresas. Esta cifra toma una mayor dimensión si se tiene en cuenta que en la capital hay por lo menos 31 establecimientos, de los cuales 5 son casas de cambio oficiales y tan sólo 6 funcionan con papeles en regla.
Pedro Gerez, director del organismo, confirmó que se las sancionó por explotar rubros no declarados, crear anexos sin autorización o porque directamente carecían de habilitación. "Encontramos casas con habilitación de bares u oficinas de asesoramiento financiero, pero en realidad vendían o compraban títulos públicos", explicó. Dijo además que al detectarse la irregularidad se iniciaron causas que fueron derivadas al Tribunal de Faltas del municipio. "Ellos determinarán qué tipo de multas deberán abonar o si les corresponde una sanción mucho más grave como puede ser la clausura", explicó.
Después de la polvareda que levantó la Dipasa al realizar estos controles, la Dirección de Comercio de la provincia tomó cartas en el asunto. Enrique Romero, titular del organismo, confirmó que se intervino por lo menos unas 13 casas. "Es una medida más suave que una clausura y queda sin efecto cuando los responsables de la empresa realizan una presentación con toda la documentación que demuestre su normal funcionamiento", explicó.
Romero admitió que la facturación de las operaciones que realizan es uno de los datos que más están requiriendo. "Son monotributistas y, por lo tanto, deben entregar facturas A o B o C en cada una de las transacciones que realizan", agregó. Ante este panorama, el funcionario admitió que es muy probable que en las próximas horas se decida hacer un control mucho más profundo instalando un inspector que constate que cada una de las operaciones se facturen. Este control será fundamental para la provincia, ya que muchas de estas casas están inscriptas como pequeños y medianos contribuyentes; es decir, que supuestamente, reciben los mismos ingresos que un quiosco o una verdulería. Rentas municipal también resultaría beneficiada, puesto que podrá blanquear la situación fiscal de estas empresas.
También se habría decidido investigar a todos los empresarios que realizan operaciones en domicilios privados o en oficinas que están ubicadas en distintos edificios de la city tucumana.Por su parte, propietarios de agencias de cambio rechazaron acusaciones de que en estos negocios se utilizan dineros públicos para negocios financieros. Señalaron que las empresas que representan cumplieron con todos los requisitos exigidos para la apertura y funcionamiento de estos negocios.
Pedro Gerez, director del organismo, confirmó que se las sancionó por explotar rubros no declarados, crear anexos sin autorización o porque directamente carecían de habilitación. "Encontramos casas con habilitación de bares u oficinas de asesoramiento financiero, pero en realidad vendían o compraban títulos públicos", explicó. Dijo además que al detectarse la irregularidad se iniciaron causas que fueron derivadas al Tribunal de Faltas del municipio. "Ellos determinarán qué tipo de multas deberán abonar o si les corresponde una sanción mucho más grave como puede ser la clausura", explicó.
Después de la polvareda que levantó la Dipasa al realizar estos controles, la Dirección de Comercio de la provincia tomó cartas en el asunto. Enrique Romero, titular del organismo, confirmó que se intervino por lo menos unas 13 casas. "Es una medida más suave que una clausura y queda sin efecto cuando los responsables de la empresa realizan una presentación con toda la documentación que demuestre su normal funcionamiento", explicó.
Romero admitió que la facturación de las operaciones que realizan es uno de los datos que más están requiriendo. "Son monotributistas y, por lo tanto, deben entregar facturas A o B o C en cada una de las transacciones que realizan", agregó. Ante este panorama, el funcionario admitió que es muy probable que en las próximas horas se decida hacer un control mucho más profundo instalando un inspector que constate que cada una de las operaciones se facturen. Este control será fundamental para la provincia, ya que muchas de estas casas están inscriptas como pequeños y medianos contribuyentes; es decir, que supuestamente, reciben los mismos ingresos que un quiosco o una verdulería. Rentas municipal también resultaría beneficiada, puesto que podrá blanquear la situación fiscal de estas empresas.
También se habría decidido investigar a todos los empresarios que realizan operaciones en domicilios privados o en oficinas que están ubicadas en distintos edificios de la city tucumana.Por su parte, propietarios de agencias de cambio rechazaron acusaciones de que en estos negocios se utilizan dineros públicos para negocios financieros. Señalaron que las empresas que representan cumplieron con todos los requisitos exigidos para la apertura y funcionamiento de estos negocios.







