"Si no es la niebla, es el radar. Si no es el radar es la falta de aviones. Siempre hay un motivo para complicar la llegada y la salida de los vuelos.Esta es una historia sin fin". Marcelo Carlés Montes, viajante de una firma de bijouterie, comentó casi resignado a LA GACETA la razón de su espera en la solitaria confitería del aeropuerto Benjamín Matienzo, de Cevil Pozo.
Lo cierto es que los cuatro vuelos que ayer arribaron de Buenos Aires y partieron de Tucumán hacia la metrópoli lo hicieron con retrasos de entre dos y casi tres horas. La formación de densos bancos de niebla complicó la mañana en la Ciudad de Buenos Aires y sus alrededores y derivaron en importantes inconvenientes en Ezeiza, Aeroparque y el puerto metropolitano, que debieron cesar sus operaciones durante varias horas.
Un vocero de Aerolíneas Argentinas indicó que como a las 7.55 cedió un poco la intensa niebla y por ello el aeroparque metropolitano Jorge Newbery fue habilitado para despegues a las 8. A partir de esa hora, tres vuelos de las empresas Aerolíneas Argentinas y Austral despegaron en forma escalonada hacia Ushuaia, San Juan y Córdoba, respectivamente. En tanto otros 17 servicios, que se encontraban demorados, fueron reprogramados.
En ese interín se suscitaron varios cruces de palabras entre pasajeros y empleados. "Ahora están despachando los vuelos pero a nosotros nos ignoran. Vamos a Catamarca", dijo indignada una señora con un bebé en brazos, informó la agencia DyN. "Me dijeron que primero se habilitaron los despegues en el aeroparque. Pero sólo para las ciudades de provincias donde Aerolíneas tiene competencia con otras empresas. Pero si te toca ir a Santiago, Jujuy, Tucumán o cualquier otro lugar donde sos un pasajero cautivo de ellos, tenés que estar preparado para cualquier cosa, como es nuestro caso", explicó a LA GACETA Santiago Plazaola, solidarizándose con Carlés Montes.
El primer vuelo que partió de Buenos Aires hacia Tucumán fue a las 9, con tres horas de retraso.
Una mujer que atendía el libro de quejas en la aeroestación local, informaba aliviada, por la tarde, de la normalización de los vuelos, pese a que el vuelo de las 20.05 arribó mas de dos horas tarde y el último no había aterrizado al cierre de esta edición.