BUENOS AIRES- Las expresiones de fe popular y la concurrencia de los argentinos a los santuarios, sobre todo los dedicados a la Virgen, tuvieron un aumento en la última década, según la Conferencia Episcopal Argentina. La tendencia se manifiesta no sólo en los lugares de culto oficiales, sino en centros donde se veneran imágenes consideradas paganas por la Iglesia, como la Difunta Correa, el Gauchito Gil o la Virgen del Cerro en Salta.
El auge de la religiosidad popular no conlleva, sin embargo, un retorno de los fieles a la misa dominical, que según estadísticas de la Universidad Católica Argentina no supera el 10%, en un país cuya mayoría se confiesa católico.
El titular de la Delegación Episcopal para la Pastoral de los Santuarios, monseñor Fabriciano Sigampa, aseguró que la basílica de Luján es el centro de peregrinación que más devotos recibe. Al templo de la patrona de los argentinos llegan, en promedio, cada fin de semana 30.000 personas, número al que hay que sumarle, entre otras concentraciones masivas anuales, un millón y medio de promesantes que participan de la peregrinación juvenil de octubre.
"La gente no se ata a las fechas. El domingo es el día habitual de visitas, pero hay otros picos altos además del día de la peregrinación, como la procesión gaucha, que suele reunir a 30.000 personas; la fiesta boliviana, donde se juntan 10.000; o las visitas diocesanas, con un promedio de 3.000 cada una", precisó el rector de la basílica, presbítero Jorge Torres Carbonell.
El fenómeno se repite en los santuarios dedicados a los patronos provinciales. Así, unas 300.000 personas participan el 13 de setiembre de la fiesta del Señor y la Virgen del Milagro, en Salta, o más de 200.000 peregrinan a la basílica de Nuestra Señora de Itatí en julio.El santuario de la Virgen de San Nicolás, en la ciudad bonaerense del mismo nombre, llegó a recibir 450.000 peregrinos el 25 de setiembre de 2003, al cumplirse 20 años de la aparición de la Virgen a una mujer, para pedirle que construya allí un templo. La Virgen Desatanudos, en el barrio porteño de Agronomía, también convoca a mutitudes. Desde 1996, cuando el cardenal Jorge Bergoglio hizo traer una réplica del cuadro original de Alemania, el número de fieles creció de manera exponencial. Tres años después se estimaba que llegaban 15.000 los fines de semana y 60.000 el 8 de diciembre, día de la fiesta mariana. En 2006, unos 100.000 devotos visitaron a la Virgen Desatanudos en su día. La veneración a San Cayetano tiene connotaciones sociales. Cada 7 de agosto congrega a multitudes que piden y agradecen trabajo. Este año un millón y medio de fieles visitó al patrono de la Providencia. La devoción va acompañada por gestos solidarios. En el último año, los fieles dejaron alimentos no perecederos por un valor de medio millón de dólares, según el párroco Gerardo Castellano. (DyN)