“En Tucumán, no se considera un servicio público el arbolado urbano”, afirma Luciano Garbero, que apuesta a emplear a la naturaleza por toda su riqueza funcional y biológica, y no como algo “meramente decorativo”. Luciano, un músico y estudiante de Arquitectura de la UNT que de chico tuvo su “casita arriba del árbol”, afirma que el árbol “es el edificio en altura de la naturaleza”. Siempre bajo la misma perspectiva ambientalista, Luciano está desarrollando una propuesta para el arbolado urbano de la ciudad de Yerba Buena. Lo dirigen Guillermo Gonzalo y Susana Cisterna (codirectora) con quienes ya había trabajado en una iniciativa similar sobre el arbolado de la ciudad de San Miguel de Tucumán.
-¿Cómo llegás desde la arquitectura al arbolado urbano?
-Siempre me interesaron los árboles, tanto como seres biológicos como desde un punto de vista estético. Además, encuentro una analogía entre un árbol y la arquitectura. Para mí, el árbol es como el edificio en altura de la naturaleza, porque es soporte de vida y, al mismo tiempo, cumple con numerosas funciones bioclimáticas, que son las que analizo en el proyecto. Básicamente son cinco: renovación del oxígeno, barreras contra partículas, regulación de la temperatura ambiente, barrera contra el viento, absorción de la humedad ambiente, todos los factores que tienen que ver con lo psicoperceptual y con lo estético. También incluyo el diseño que hay que encarar con la vegetación para que esas funciones se cumplan por medio del arbolado urbano.
-Hiciste una primera investigación sobre la ciudad de Tucumán...
- Fui el autor, con dos colaboradores, dos compañeros de la facultad. Sobre un muestreo intencional, en San Miguel de Tucumán, se realizó primero un relevamiento de calles que yo había considerado en situación de riesgo, o degradadas respecto del arbolado y de la infraestructura de servicios, y de calles que eran modelos. En Yerba Buena, hasta ahora, he realizado un relevamiento de la reglamentación. Luego, en base a un muestreo aleatorio, voy a estudiar la cantidad de especies, tipo, estado general en base a su antigüedad, y definir si son árboles muy viejos que deben ser reemplazados, o no.
-¿Qué has encontrado en tus investigaciones?
-Que no se considera al árbol un servicio público, un ser vivo y parte del paisaje. Y el arbolado es parte del paquete de servicios públicos.
-¿Hay un plan de arbolado ?
-Si lo hay, no se pone en práctica. Pero en Yerba Buena no lo hay. No hay un ordenamiento en el arbolado, que es muy profuso, muy rico, ya que hay una gran posibilidad de implantación de especies exóticas. Hay un problema cultural, porque ni la comunidad ni el Gobierno ni los entes municipales, consideran el arbolado un servicio funcional.
¿La normativa es adecuada?
-Es buena, pero habría que actualizarla, en base al crecimiento comercial de Yerba Buena. Pero debería haber un trabajo interdisciplinario con ingenieros agrónomos, arquitectos, biólogos, geólogos, psicólogos, y en base a eso llevar a cabo un plan de arbolado del cual se deriven esas ordenanzas.
-¿Cuál es tu diagnóstico del arbolado de Yerba Buena?
-Detecto un arbolado rico, profuso. Hay árboles que deberían ser reemplazados, otros están mal ubicados en las veredas. No hay un ordenamiento en cuanto al distanciamiento entre árboles, al tipo de especies, al porte de esas especies respecto del ancho de la vereda, al distanciamiento entre el eje, el tronco y la línea municipal o el cordón de la vereda. Por otro lado, las veredas no están en buen estado, no son ordenadas, o simplemente no las hay. Las calles internas de Yerba Buena están prácticamente olvidadas desde el punto de vista estructural, porque en muchos casos no hay veredas ni solado (piso). Hay un conflicto entre el arbolado urbano y las empresas de servicios, que muchas veces no tienen en cuenta a los árboles en las instalaciones que realizan. Cuando hacen excavaciones, cortan las raíces en forma indiscriminada, con la consecuente caída de los árboles en forma temprana, debido a la descompensación entre el peso de la copa y el arraigamiento que deben tener. Y los cables chocan o se entremezclan con las ramas, porque no hay definida una altura determinada.
-¿Cuál es tu propuesta?
- Para una eventual transferencia, se trata de proponer un ordenamiento general de calles, considerando el distanciamiento que debería haber entre el arbolado y el paquete de servicios de infraestructura, las especies de árboles deseables para los sectores analizados, la cantidad, considerando la superficie verde por habitante que plantea la Organización Mundial de la Salud (OMS). Y proponer un equipamiento urbano de bancos o de iluminación que se encuentre en armonía con el arbolado. También plantearía algún tipo de campaña educativa para tratar de modificar una cultura depredatoria que está instalada en la comunidad.