FALTAZO. El ex jefe de Estado estuvo ausente en cuatro ocasiones. DyN
09 Julio 2007 Seguir en 

Aunque todavía no se había institucionalizado que todos los 9 de julio el jefe de Estado debía venir a Tucumán, la ausencia más notoria fue la del presidente Victorino de la Plaza en 1916, cuando se cumplía el primer centenario de la Declaración de la Independencia. En su reemplazo, envió al ministro de Justicia e Instrucción Pública (y futuro premio Nobel de la Paz), Carlos Saavedra Lamas.
En 1991, el entonces presidente Carlos Menem firmó el decreto 81/91, que estableció que todos los 8 y 9 de julio Tucumán será capital de la República. Como consecuencia, se estableció la costumbre de que el jefe de Estado debía encabezar los actos en esta ciudad.
En los considerandos de la disposición, se destacaba que la iniciativa perseguía "concretar el anhelo de muchos argentinos con la revalorización histórico-política del máximo monumento de la independencia de la Nación".
Desde entonces, pocos han sido los años en que las celebraciones no fueron encabezadas por el jefe de Estado. Paradójicamente, Menem fue el único que hizo caso omiso de su propia decisión, ya que estuvo ausente por primera vez en 1995, a sólo dos días de haber asumido para su segundo mandato, ocasión en la que envió al vicepresidente Carlos Ruckauf.
En 1996 y en 1997, Menem fue representado por el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez. Si bien el ex presidente retornó el 9 de julio de 1998, en 1999 fue reemplazado por el ministro de Educación, Manuel García Solá, el funcionario de menor rango que encabezó los actos. LA GACETA (C)
En 1991, el entonces presidente Carlos Menem firmó el decreto 81/91, que estableció que todos los 8 y 9 de julio Tucumán será capital de la República. Como consecuencia, se estableció la costumbre de que el jefe de Estado debía encabezar los actos en esta ciudad.
En los considerandos de la disposición, se destacaba que la iniciativa perseguía "concretar el anhelo de muchos argentinos con la revalorización histórico-política del máximo monumento de la independencia de la Nación".
Desde entonces, pocos han sido los años en que las celebraciones no fueron encabezadas por el jefe de Estado. Paradójicamente, Menem fue el único que hizo caso omiso de su propia decisión, ya que estuvo ausente por primera vez en 1995, a sólo dos días de haber asumido para su segundo mandato, ocasión en la que envió al vicepresidente Carlos Ruckauf.
En 1996 y en 1997, Menem fue representado por el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez. Si bien el ex presidente retornó el 9 de julio de 1998, en 1999 fue reemplazado por el ministro de Educación, Manuel García Solá, el funcionario de menor rango que encabezó los actos. LA GACETA (C)
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