28 Junio 2007 Seguir en 
Buenos Aires.- Un hombre permaneció atrincherado durante más de siete horas en su casa del Barrio Parque para impedir que lo detuvieran por haber agredido a balazos a un albañil. Disparó más de 30 tiros contra la Policía, hasta que fue herido de un balazo. Anoche, su estado era crítico.
Se trata de Gabriel Novaro, un abogado que ya tiene antecedentes de violencia. En setiembre, se había encerrado en su casa de Palermo, después de que fue acusado por abuso de armas. En esa ocasión también mantuvo en vilo durante varias horas a sus vecinos.
Esta vez, el episodio comenzó cuando Novaro discutió con un albañil que había hecho arreglos en su vivienda. Según el obrero Alejandro Abrucessi, el abogado llegó a su casa del barrio de Saavedra, con su novia, y lo acusó de estar complotado con la Policía. Abrucessi dijo que Novaro lo amenazó con un fusil FAL, que hizo disparos al piso y que quiso obligarlo a que se agujereara la mano con un taladro “como prueba de fidelidad”. Antes de escapar, disparó varias veces contra su camioneta, contó.
Con chaleco antibalas
El trabajador denunció el hecho en una comisaría cercana, pero el abogado logró llegar hasta su casa ubicada en Juez Tedín 3.089. Allí, su novia embarazada, la modelo Virginia Kelm, fue detenida por personal de la comisaría 53, mientras que Novaro se atrincheró vistiendo un chaleco antibalas y rodeado por armas de grueso calibre. “No quiero matar a nadie, pero si entran, voy a defender mi vida. Tengo derecho. Mi esposa está detenida y está embarazada de siete meses”, dijo el letrado en declaraciones a una radio porteña, una hora antes de que se iniciara el tiroteo en el que resultó herido.
La Policía montó un importante operativo de seguridad, con 80 hombres en la zona. Durante toda la mañana se escucharon detonaciones, ya que Novaro disparaba contra casas vecinas para impedir que se acercaran los efectivos.
A las 11, el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) entró al lugar por orden del juez de Instrucción Aníbal Peralta.
Según los investigadores, Novaro disparó con un fusil M16 contra los dos grupos que ingresaron a detenerlo. En medio del tiroteo, Novaro fue herido de un balazo entre la ingle y el estómago. Fue trasladado al Hospital Fernández, donde le extirparon un riñón y lo operaron de los intestinos, también afectados por el balazo.
El jefe del GEOF, comisario Claudio Pereyra, contó que Novaro tenía una mascara antigases y que monitoreaba los movimientos de la Policía con cuatro cámaras.
Además, puso colchones en las ventanas, se parapetó en un entrepiso desde donde veía todos los accesos a su casa e incluso había colocado allí un gran espejo para tener “visual retrospectiva”. (Télam)
Se trata de Gabriel Novaro, un abogado que ya tiene antecedentes de violencia. En setiembre, se había encerrado en su casa de Palermo, después de que fue acusado por abuso de armas. En esa ocasión también mantuvo en vilo durante varias horas a sus vecinos.
Esta vez, el episodio comenzó cuando Novaro discutió con un albañil que había hecho arreglos en su vivienda. Según el obrero Alejandro Abrucessi, el abogado llegó a su casa del barrio de Saavedra, con su novia, y lo acusó de estar complotado con la Policía. Abrucessi dijo que Novaro lo amenazó con un fusil FAL, que hizo disparos al piso y que quiso obligarlo a que se agujereara la mano con un taladro “como prueba de fidelidad”. Antes de escapar, disparó varias veces contra su camioneta, contó.
Con chaleco antibalas
El trabajador denunció el hecho en una comisaría cercana, pero el abogado logró llegar hasta su casa ubicada en Juez Tedín 3.089. Allí, su novia embarazada, la modelo Virginia Kelm, fue detenida por personal de la comisaría 53, mientras que Novaro se atrincheró vistiendo un chaleco antibalas y rodeado por armas de grueso calibre. “No quiero matar a nadie, pero si entran, voy a defender mi vida. Tengo derecho. Mi esposa está detenida y está embarazada de siete meses”, dijo el letrado en declaraciones a una radio porteña, una hora antes de que se iniciara el tiroteo en el que resultó herido.
La Policía montó un importante operativo de seguridad, con 80 hombres en la zona. Durante toda la mañana se escucharon detonaciones, ya que Novaro disparaba contra casas vecinas para impedir que se acercaran los efectivos.
A las 11, el Grupo Especial de Operaciones Federales (GEOF) entró al lugar por orden del juez de Instrucción Aníbal Peralta.
Según los investigadores, Novaro disparó con un fusil M16 contra los dos grupos que ingresaron a detenerlo. En medio del tiroteo, Novaro fue herido de un balazo entre la ingle y el estómago. Fue trasladado al Hospital Fernández, donde le extirparon un riñón y lo operaron de los intestinos, también afectados por el balazo.
El jefe del GEOF, comisario Claudio Pereyra, contó que Novaro tenía una mascara antigases y que monitoreaba los movimientos de la Policía con cuatro cámaras.
Además, puso colchones en las ventanas, se parapetó en un entrepiso desde donde veía todos los accesos a su casa e incluso había colocado allí un gran espejo para tener “visual retrospectiva”. (Télam)







