"Ningún medicamento puede ser inofensivo"

Automedicación, problema de todos. El presidente del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán sostiene que el uso adecuado de los remedios es responsabilidad de toda la sociedad. Fernando Esper calificó la automedicación como una cuestión cultural muy grave en esta provincia. Los efectos adversos.

USO INDEBIDO. Según el farmacéutico Fernando Esper, la publicidad abrumadora es una de las causas más poderosas de la automediación. ARCHIVO LA GACETA USO INDEBIDO. Según el farmacéutico Fernando Esper, la publicidad abrumadora es una de las causas más poderosas de la automediación. ARCHIVO LA GACETA
13 Junio 2007
"Ningún medicamente puede ser inofensivo. Los de venta libre o sin receta también pueden traer efectos adversos", dijo a LA GACETA Fernando Esper, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Tucumán.
Esper destacó que el uso adecuado de los medicamentos es responsabilidad de toda la sociedad y también es una cuestión cultural. "En otros países no se puede comprar ningún medicamento sin receta. Y aún más, las recetas son documentos sanitarios. No pueden falsificarse. Hoy aquí cualquier particular puede hacer una receta con una computadora. Actualmente la Dirección de Fiscalización Sanitaria del Siprosa está trabajando en un registro de rúbricas de médicos. Lo cual me parece un acierto", puntualizó el farmacéutico.

Publicidad abrumadora
El profesional también atribuyó la automedicación a la publicidad abrumadora de algunos productos. "Hoy se venden a través de la publicidad pastillas mágicas para la obesidad o té para los catarros, resfríos o gripes. Pero el mensaje publicitario no habla de las contraindicaciones o de las consecuencias que puede provocar su consumo", remarcó.
"En Estados Unidos se invierten 25 millones de dólares para combatir la automedicación y el doble en internaciones por mal uso de los medicamentos", agregó el titular de los Farmacéuticos.
Esper reiteró que el problema de la automedicación es muy grave en esta provincia. "Hay gente que amanece con un dolor de garganta y compra un antibiótico para cortarlo, cuando en realidad con un antiinflamatorio le basta y le sobra. Es muy común que se traten infecciones menores con antibióticos que son excesivos. Sería como intentar matar una mosca con un misil", subrayó.
El profesional insistió que si las cajas de antibióticos vienen con 21 cápsulas, se usan para ingerir una cada ocho horas durante siete días.
"El error más grande es dejar de tomarlo. Porque al interrumpir la ingesta ya sea en la mitad o con el tratamiento un poco más avanzado, la droga va perdiendo su efecto terapéutico", explicó. Asimismo, reiteró que la mera presencia del farmacéutico en la farmacia es muy importante. "Mientras el local permanezca abierto, el farmacéutico debe estar presente", dijo Esper.

Mayor control
Al referirse a los medicamentos falsificados, contó que los propios laboratorios están ejerciendo un mayor control, por medio de la impresión de logos o algún sello distintivo que certifique la autenticidad del producto.
También se refirió a las farmacias que abren las 24 horas. "Llegaron con la globalización y se instalaron en lugares céntricos o comerciales. Por un lado fueron solución y por otro perjudicaron a las pequeñas y medianas farmacia, que dejaron de cumplir con los turnos", dijo.

Muchos de los remedios que se venden por internet son ilegales

El farmacéutico asesor de la Confederación Farmacéutica Argentina en Buenos Aires, Mario Castelli, denunció la compleja realidad de la Argentina con la circulación de medicamentos truchos o ilegales."El mismo Estado dice que hay más de 30 millones de cajas de productos ilegítimos".
"Si tan solo se exigiera que los remedios estuvieran únicamente en la farmacias, los lugares donde los delincuentes tendrían que colocar los remedios falsificados serían unos 13.000 frente al millón de bocas que actualmente los ladrones tienen disponibles", resumió Castelli
Desde 1997, el Instituto Nacional de Medicamentos (INAME) tiene diseñada una estampilla fiscal con cuatro controles; su uso contribuiría a impedir la existencia de un mercado negro o de partidas "mellizas": "vale centavos y no altera la línea de producción de ningún laboratorio -aseguró Castelli-, pero evidentemente hay gente que no desea que le controlen la producción".
Otro ítem, que fue blanco de los farmacéuticos del país es la posibilidad de adquirir medicamentos en quioscos o a través de la venta ambulante, como es habitual en la Argentina.
En tanto, internet ofrece también la posibilidad de adquirir medicamentos -de modo ilegal-, incluso aquellos que requieren recetas como el sildenafil o "viagra". En su visita a Buenos Aires, el presidente del Consejo General de Colegios Farmacéuticos de España, Pedro Capilla Martínez, ratificó que en Internet hay falsificaciones. "La hipocresía es tal que países que prohíben que se compren medicamentos por la red, a lo mejor son exportadores de los mismos de una forma subrepticia. Los medicamentos que requieran receta y se vendan a través de la web sin la misma son ilegales de acuerdo a lo dispuesto por el tribunal de Luxemburgo. En España está prohibida la venta por correo y ambulante, y también por Internet", sostuvo al respecto el visitante.

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