09 Junio 2007 Seguir en 
Un menor de edad fue detenido por personal de Gendarmería Nacional, acusado de trasladar más de un kilo de pasta base de cocaína en un ómnibus de línea que venía de Salta y se dirigía a Córdoba.
Los efectivos del Escuadrón 55 se encontraban realizando tareas de control vial sobre la ruta 9, a la altura de Molle Yaco, Trancas. Cuando revisaron las bodegas del micro, descubrieron una caja de cartón envuelta con cinta color ocre, que estaba estaba aislada del resto del equipaje y con ticket de despacho, según se informó. Se trata de una modalidad a las que los narcos recurren habitualmente para trasladar sustancias prohibidas, por lo que los uniformados decidieron abrirla.
Luego de buscar testigos, se abrió la caja y se descubrió que, mezcladas con mandarinas y naranjas, había dos bolsas de plástico envueltas en cinta engomada transparente. Al hacer una incisión en ambas bolsas para determinar qué contenían, los gendarmes encontraron una sustancia granulada, de color blancuzco y olor penetrante. Luego se determinó que se trataba de 1.600 gramos de pasta base de cocaína.
Los gendarmes se enfrentaron luego al problema de identificar entre los pasajeros al propietario de la caja. Pero, al practicar la requisa en el interior del ómnibus, hallaron el ticket de despacho pegado a un asiento.
Varios testigos lograron identificar como ocupante de ese lugar a un joven menor de edad, cuya identidad se mantiene en reserva, por cuestiones legales.
El operativo se realizó con la intervención del Juzgado Federal N0 2 de Tucumán, a cargo de Mario Racedo. Se dispuso la detención del involucrado (hasta tanto se determine su participación en el hecho) y el secuestro de material encontrado en las bolsas.
Se cree que los delincuentes intentan ingresar en la provincia la pasta base de la droga, para después convertirla en clorhidrato de cocaína, y finalmente "estirarla" para que rinda más. En dos meses, Gendarmería Nacional y la Dirección de Drogas Peligrosas de la Federal desmantelaron tres cocinas, secuestraron seis kilos de esa sustancia y detuvieron a siete personas.
Los efectivos del Escuadrón 55 se encontraban realizando tareas de control vial sobre la ruta 9, a la altura de Molle Yaco, Trancas. Cuando revisaron las bodegas del micro, descubrieron una caja de cartón envuelta con cinta color ocre, que estaba estaba aislada del resto del equipaje y con ticket de despacho, según se informó. Se trata de una modalidad a las que los narcos recurren habitualmente para trasladar sustancias prohibidas, por lo que los uniformados decidieron abrirla.
Luego de buscar testigos, se abrió la caja y se descubrió que, mezcladas con mandarinas y naranjas, había dos bolsas de plástico envueltas en cinta engomada transparente. Al hacer una incisión en ambas bolsas para determinar qué contenían, los gendarmes encontraron una sustancia granulada, de color blancuzco y olor penetrante. Luego se determinó que se trataba de 1.600 gramos de pasta base de cocaína.
Los gendarmes se enfrentaron luego al problema de identificar entre los pasajeros al propietario de la caja. Pero, al practicar la requisa en el interior del ómnibus, hallaron el ticket de despacho pegado a un asiento.
Varios testigos lograron identificar como ocupante de ese lugar a un joven menor de edad, cuya identidad se mantiene en reserva, por cuestiones legales.
El operativo se realizó con la intervención del Juzgado Federal N0 2 de Tucumán, a cargo de Mario Racedo. Se dispuso la detención del involucrado (hasta tanto se determine su participación en el hecho) y el secuestro de material encontrado en las bolsas.
Se cree que los delincuentes intentan ingresar en la provincia la pasta base de la droga, para después convertirla en clorhidrato de cocaína, y finalmente "estirarla" para que rinda más. En dos meses, Gendarmería Nacional y la Dirección de Drogas Peligrosas de la Federal desmantelaron tres cocinas, secuestraron seis kilos de esa sustancia y detuvieron a siete personas.







