07 Junio 2007 Seguir en 
Un hombre denunció que su hijo murió como consecuencia de los fuertes golpes que le habrían propinado tres menores de edad. El hecho conmocionó a la población de Lules que se movilizó para solicitar el esclarecimiento del caso.
Según las declaraciones que realizó Ricardo Ernesto Mamaní, su hijo sufrió una salvaje agresión el 5 de mayo en el complejo Municipal Eva Perón. Esa noche, José Luis Mamaní, de 16 años, se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas con tres amigos menores de edad, según dijeron algunos testigos a la Policía.
De acuerdo con la investigación realizada por personal de la comisaría de Lules al mando del comisario Héctor Figueroa, el problema se generó cuando los jóvenes se quedaron sin bebidas. Le pidieron a Mamaní que fueran a comprar, y cuando este dijo que no tenía dinero, comenzaron a revisarlo. A pesar de que comprobaron que no les mentía, lo golpearon salvajemente y le robaron la campera que llevaba puesta para poder venderla y así comprar más alcohol.
La víctima, por las lesiones que sufrió, estuvo varios días internado en el hospital de Lules. Luego, según explicó su padre, fue dado de alta y volvió a cumplir con sus tareas habituales en el campo.
Sin embargo, el 30 de mayo el adolescente tuvo una recaída, por lo que fue internado en el hospital de esa ciudad y luego derivado al Centro de Salud, donde falleció dos días después. Tras haberlo sepultado, los familiares denunciaron el caso, por lo que no se realizó una autopsia.
Los policías, además, recibieron la información de que el joven padecía hepatitis A. Varios testigos declararon que esa podría ser la verdadera razón de su muerte.
Bajo las órdenes del fiscal Carlos Albaca, los investigadores solicitaron las historias clínicas del menor que habían quedado en el hospital de Lules y en el Centro de Salud para tratar de confirmar si Mamaní sufría esa enfermedad.
Al mismo tiempo, identificaron a los tres menores que podrían haber sido los responsables de su agresión. Estos, de acuerdo con la información oficial, no tendrían antecedentes penales, pero sí serían conocidos en Lules por protagonizar peleas en la calle, especialmente, cuando se encuentran alcoholizados. Por ello ya les comunicaron a sus padres la investigación a la que estaban siendo sometidos sus hijos.Los policías recibirían hoy los informes médicos. Estos serán determinantes para descubrir cuáles fueron las razones de la muerte de Mamaní. Si se confirma que no murió de hepatitis, lo más probable es que el fiscal ordene la exhumación del cuerpo para que se le practique una autopsia.
Según las declaraciones que realizó Ricardo Ernesto Mamaní, su hijo sufrió una salvaje agresión el 5 de mayo en el complejo Municipal Eva Perón. Esa noche, José Luis Mamaní, de 16 años, se encontraba consumiendo bebidas alcohólicas con tres amigos menores de edad, según dijeron algunos testigos a la Policía.
De acuerdo con la investigación realizada por personal de la comisaría de Lules al mando del comisario Héctor Figueroa, el problema se generó cuando los jóvenes se quedaron sin bebidas. Le pidieron a Mamaní que fueran a comprar, y cuando este dijo que no tenía dinero, comenzaron a revisarlo. A pesar de que comprobaron que no les mentía, lo golpearon salvajemente y le robaron la campera que llevaba puesta para poder venderla y así comprar más alcohol.
La víctima, por las lesiones que sufrió, estuvo varios días internado en el hospital de Lules. Luego, según explicó su padre, fue dado de alta y volvió a cumplir con sus tareas habituales en el campo.
Sin embargo, el 30 de mayo el adolescente tuvo una recaída, por lo que fue internado en el hospital de esa ciudad y luego derivado al Centro de Salud, donde falleció dos días después. Tras haberlo sepultado, los familiares denunciaron el caso, por lo que no se realizó una autopsia.
Los policías, además, recibieron la información de que el joven padecía hepatitis A. Varios testigos declararon que esa podría ser la verdadera razón de su muerte.
Bajo las órdenes del fiscal Carlos Albaca, los investigadores solicitaron las historias clínicas del menor que habían quedado en el hospital de Lules y en el Centro de Salud para tratar de confirmar si Mamaní sufría esa enfermedad.
Al mismo tiempo, identificaron a los tres menores que podrían haber sido los responsables de su agresión. Estos, de acuerdo con la información oficial, no tendrían antecedentes penales, pero sí serían conocidos en Lules por protagonizar peleas en la calle, especialmente, cuando se encuentran alcoholizados. Por ello ya les comunicaron a sus padres la investigación a la que estaban siendo sometidos sus hijos.Los policías recibirían hoy los informes médicos. Estos serán determinantes para descubrir cuáles fueron las razones de la muerte de Mamaní. Si se confirma que no murió de hepatitis, lo más probable es que el fiscal ordene la exhumación del cuerpo para que se le practique una autopsia.







