06 Junio 2007 Seguir en 
La investigación que inició la Justicia luego de que se detectaron vehículos mellizos en el sur de la provincia avanzó ayer: la Policía logró secuestrar otro automóvil robado, que había sido vendido con documentos apócrifos.
La pesquisa se inició tras el secuestro de un auto Rover que había sido comprado por una mujer de Aguilares. El automóvil fue interceptado y allí se advirtió que la documentación del rodado era apócrifa, algo que la poseedora no sabía.
Tras esto, una comisión de la Brigada Sur, compuesta por los oficiales Omar Gómez, Marcos Orellana, Juan Adam y Vicente Moreno, supervisados por los comisario Antonio Quinteros, René Roldán y Enrique Tarascio secuestró otros siete vehículos (cuatro autos y una camioneta), todos en idénticas condiciones. Según la investigación que realiza el fiscal Edgardo Sánchez, los rodados eran robados en Buenos Aires y posteriormente los delincuentes adulteraban documentación y los vendían. De esta forma los compradores no sabían que habían sido estafados, hasta que la Policía, al requerirle los papeles, les advertía que eran apócrifos. Los policías supieron que los estafadores habían vendido varios autos en inmediaciones del barrio Julio Argentino Roca, de Aguilares. Por eso, con órdenes emitidas por el juez Eduardo Molinuevo comenzaron a buscar y encontraron un Fiat Uno blanco, que estaba en las mismas condiciones que los anteriores.
Al preguntársele al hombre que lo había comprado, dio el nombre del vendedor, por lo que anoche era buscado por los investigadores. Hasta el momento hay un solo detenido en la causa, un hombre conocido como “Santino”, quien ya declaró y fue imputado por el fiscal Sánchez. Los policías hicieron allanamientos en Buenos Aires y secuestraron documentación que probaría el accionar delictivos de los acusados.
La pesquisa se inició tras el secuestro de un auto Rover que había sido comprado por una mujer de Aguilares. El automóvil fue interceptado y allí se advirtió que la documentación del rodado era apócrifa, algo que la poseedora no sabía.
Tras esto, una comisión de la Brigada Sur, compuesta por los oficiales Omar Gómez, Marcos Orellana, Juan Adam y Vicente Moreno, supervisados por los comisario Antonio Quinteros, René Roldán y Enrique Tarascio secuestró otros siete vehículos (cuatro autos y una camioneta), todos en idénticas condiciones. Según la investigación que realiza el fiscal Edgardo Sánchez, los rodados eran robados en Buenos Aires y posteriormente los delincuentes adulteraban documentación y los vendían. De esta forma los compradores no sabían que habían sido estafados, hasta que la Policía, al requerirle los papeles, les advertía que eran apócrifos. Los policías supieron que los estafadores habían vendido varios autos en inmediaciones del barrio Julio Argentino Roca, de Aguilares. Por eso, con órdenes emitidas por el juez Eduardo Molinuevo comenzaron a buscar y encontraron un Fiat Uno blanco, que estaba en las mismas condiciones que los anteriores.
Al preguntársele al hombre que lo había comprado, dio el nombre del vendedor, por lo que anoche era buscado por los investigadores. Hasta el momento hay un solo detenido en la causa, un hombre conocido como “Santino”, quien ya declaró y fue imputado por el fiscal Sánchez. Los policías hicieron allanamientos en Buenos Aires y secuestraron documentación que probaría el accionar delictivos de los acusados.







