04 Junio 2007 Seguir en 
Venta de drogas, lucha por la supremacía en el barrio, pelea por los botines. Todo esto relataron los vecinos del barrio Sargento Lai cuando se les preguntó por las posibles razones de brutal enfrentamiento de ayer a la madrugada.
El barrio está ubicado entre las calles Bernabé Aráoz, Lavaissé, La Rioja y Matheu. Se trata de un asentamiento de calles de tierra en el que la mayoría de las casas son humildes prefabricadas de madera. "Señor, aquí somos olvidados. Uno ve a los chicos que desde los 10 años empiezan a drogarse, y después asaltan para comprar droga. Era sabido que en cualquier momento íbamos a tener algo así", dijo María Lizárraga. Jesús Zamorano afirmó que a nadie le sorprende ver llegar, a toda hora, a vecinos montados en motocicletas, con carteras en los brazos, producto de los arrebatos. "Lo peor es que en una época decían que no les robaban a sus propios vecinos, pero ahora es muy difícil salir a la calle. Se escuchan tiros todo el tiempo. Es imposible vivir así", indicó.
¡El reclamo de los vecinos apuntó a dos hechos puntuales: la falta de presencia policial en un barrio considerado "caliente" y la de urbanización. "Entrar aquí es un peligro, y a veces no se puede salir. No hay luz, a veces no hay agua, las calles son de tierra y cuando llueve se convierten en un pantano. Si los choros no te conocen, por más que vivás al lado, te meten el caño en la cabeza y son capaces de sacarte aunque sea la camisa", se quejó Luis Mercado. Los entrevistados también dijeron conocer a "Joshela", el acusado por el tiroteo de ayer a la madrugada. "Nada de lo que se haga aquí sucede sin que él lo sepa y dé permiso. Es el dueño y aterroriza a todos. Ojalá que ahora lo detengan", pidió en un susurro una mujer, espantada ante la posibilidad de que algunos de sus vecinos pudiera escucharla y delatarla.
El barrio está ubicado entre las calles Bernabé Aráoz, Lavaissé, La Rioja y Matheu. Se trata de un asentamiento de calles de tierra en el que la mayoría de las casas son humildes prefabricadas de madera. "Señor, aquí somos olvidados. Uno ve a los chicos que desde los 10 años empiezan a drogarse, y después asaltan para comprar droga. Era sabido que en cualquier momento íbamos a tener algo así", dijo María Lizárraga. Jesús Zamorano afirmó que a nadie le sorprende ver llegar, a toda hora, a vecinos montados en motocicletas, con carteras en los brazos, producto de los arrebatos. "Lo peor es que en una época decían que no les robaban a sus propios vecinos, pero ahora es muy difícil salir a la calle. Se escuchan tiros todo el tiempo. Es imposible vivir así", indicó.
¡El reclamo de los vecinos apuntó a dos hechos puntuales: la falta de presencia policial en un barrio considerado "caliente" y la de urbanización. "Entrar aquí es un peligro, y a veces no se puede salir. No hay luz, a veces no hay agua, las calles son de tierra y cuando llueve se convierten en un pantano. Si los choros no te conocen, por más que vivás al lado, te meten el caño en la cabeza y son capaces de sacarte aunque sea la camisa", se quejó Luis Mercado. Los entrevistados también dijeron conocer a "Joshela", el acusado por el tiroteo de ayer a la madrugada. "Nada de lo que se haga aquí sucede sin que él lo sepa y dé permiso. Es el dueño y aterroriza a todos. Ojalá que ahora lo detengan", pidió en un susurro una mujer, espantada ante la posibilidad de que algunos de sus vecinos pudiera escucharla y delatarla.








