04 Junio 2007 Seguir en 
Londres.- El artista británico Damien Hirst, perteneciente al llamado grupo BritArt, presentó en Londres su última obra artística: una calavera de platino incrustada de diamantes y valuada en unos 100 millones de dólares, el mayor precio para una pieza de un artista vivo.
El cráneo, copiado de la cabeza de un hombre europeo de 35 años del siglo XVIII, cuenta con 8.601 diamantes, incluido uno rosa de gran tamaño en el centro de la pieza, valuado en ocho millones de dólares."La obra muestra que no vamos a vivir para siempre. Pero también tiene un sentido de victoria sobre la muerte", indicó Hirst durante la presentación de la obra en la galería White Cube de Londres.
El artista, cuya preocupación por los temas de la vida y la muerte lo llevó a embalsamar animales y sumergirlos en piscinas con acrílico derretido, afirmó que su último trabajo estuvo inspirado en calaveras aztecas similares.
Fabricada por unos joyeros londinenses, la calavera, titulada "For the love of God" ("Por amor a Dios") pretende ser, según Hirst, "lo más que puede conseguirse en cuanto a decoración porque nuestra sociedad ama el dinero y la riqueza".
La pieza está valuada en 100 millones de dólares, pero según explicó el propio Hirst, sólo el material costó más de 15 millones de libras, a lo que hay que añadir gastos de transporte y el seguro.Hirst vuelve también en su nueva exposición a los tiburones, terneros y otros animales conservados en tanques de formol. (Télam)
El cráneo, copiado de la cabeza de un hombre europeo de 35 años del siglo XVIII, cuenta con 8.601 diamantes, incluido uno rosa de gran tamaño en el centro de la pieza, valuado en ocho millones de dólares."La obra muestra que no vamos a vivir para siempre. Pero también tiene un sentido de victoria sobre la muerte", indicó Hirst durante la presentación de la obra en la galería White Cube de Londres.
El artista, cuya preocupación por los temas de la vida y la muerte lo llevó a embalsamar animales y sumergirlos en piscinas con acrílico derretido, afirmó que su último trabajo estuvo inspirado en calaveras aztecas similares.
Fabricada por unos joyeros londinenses, la calavera, titulada "For the love of God" ("Por amor a Dios") pretende ser, según Hirst, "lo más que puede conseguirse en cuanto a decoración porque nuestra sociedad ama el dinero y la riqueza".
La pieza está valuada en 100 millones de dólares, pero según explicó el propio Hirst, sólo el material costó más de 15 millones de libras, a lo que hay que añadir gastos de transporte y el seguro.Hirst vuelve también en su nueva exposición a los tiburones, terneros y otros animales conservados en tanques de formol. (Télam)







