03 Junio 2007 Seguir en 
Una tucumana que podría ser menor de edad fue ubicada en un prostíbulo de Catamarca. Ese fue el resultado de una serie de allanamientos que realizaron en esa provincia y en La Rioja investigadores que viajaron en busca de una supuesta red de trata de adolescentes.
Una comisión policial dirigida por el comisario Jorge Tobar y supervisada por el fiscal Alejandro Noguera, viajó hacia esas tierras para tratar de investigar la presencia de menores tucumanas en los prostíbulos en las localidades riojana de Aimogasta y catarmarqueña de Tinogasta.
Los pesquisas estaban tras los pasos de una mujer que, supuestamente, reclutaba jóvenes en nuestra provincia y las llevaban hacia esos centros nocturnos para que ejercieran la prostitución. Desde un principio se sabía que no estaban en contra de su voluntad, pero sí que podrían tratarse de menores de edad.
En los tres allanamientos que llevaron a cabo Noguera y los policías, Aimogasta descubrieron que no había adolescentes; que los locales tenían los papeles en regla y que las mujeres inclusive, estaban debidamente identificadas como trabajadoras de esos lugares. También tenían en regla los certificados sanitarios.
Los pesquisas constataron que al menos uno de ellos era regenteado por una mujer oriunda de La Cocha. También quedaron sorprendidos por las lujosas instalaciones de los centros nocturnos que visitaron entre el jueves y ayer.
En Tinogasta detectaron irregularidades en el documento de una tucumana que dijo ser mayor de edad. Ante esta situación, la mujer quedó a disposición de una Jueza catamarqueña. La magistrada, según confirmaron fuentes cercanas a los investigadores, decidió que la joven, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales, permanezca bajo su cuidado hasta que se aclare cuál es su verdadera edad. En caso de que sea mayor, se la dejará nuevamente en libertad, pero si se comprueba que es menor, será entregada a sus padres. Mientras se aclare este tema, permanecerá alojada en una especie de hospicio.
Este es el segundo allanamiento que encabeza Noguera en los últimos tiempos. Semanas atrás viajó a Chilecito en busca de una menor que, según denunciaron sus familiares, había sido trasladada allí por una red de trata de blancas. Sin embargo, después de que se difundió el caso, la adolescente se presentó ante la Justicia y dijo que nunca había abandonado la provincia.
Los pesquisas continuaron investigando la pista y llegaron a determinar, sobre la base del testimonio de varias personas, que podría haber jóvenes tucumanas en esas provincias ejerciendo la prostitución. No se descarta que en los próximos días se realicen nuevas búsquedas en distintas partes del país.
Una comisión policial dirigida por el comisario Jorge Tobar y supervisada por el fiscal Alejandro Noguera, viajó hacia esas tierras para tratar de investigar la presencia de menores tucumanas en los prostíbulos en las localidades riojana de Aimogasta y catarmarqueña de Tinogasta.
Los pesquisas estaban tras los pasos de una mujer que, supuestamente, reclutaba jóvenes en nuestra provincia y las llevaban hacia esos centros nocturnos para que ejercieran la prostitución. Desde un principio se sabía que no estaban en contra de su voluntad, pero sí que podrían tratarse de menores de edad.
En los tres allanamientos que llevaron a cabo Noguera y los policías, Aimogasta descubrieron que no había adolescentes; que los locales tenían los papeles en regla y que las mujeres inclusive, estaban debidamente identificadas como trabajadoras de esos lugares. También tenían en regla los certificados sanitarios.
Los pesquisas constataron que al menos uno de ellos era regenteado por una mujer oriunda de La Cocha. También quedaron sorprendidos por las lujosas instalaciones de los centros nocturnos que visitaron entre el jueves y ayer.
En Tinogasta detectaron irregularidades en el documento de una tucumana que dijo ser mayor de edad. Ante esta situación, la mujer quedó a disposición de una Jueza catamarqueña. La magistrada, según confirmaron fuentes cercanas a los investigadores, decidió que la joven, cuyo nombre se mantiene en reserva por cuestiones legales, permanezca bajo su cuidado hasta que se aclare cuál es su verdadera edad. En caso de que sea mayor, se la dejará nuevamente en libertad, pero si se comprueba que es menor, será entregada a sus padres. Mientras se aclare este tema, permanecerá alojada en una especie de hospicio.
Este es el segundo allanamiento que encabeza Noguera en los últimos tiempos. Semanas atrás viajó a Chilecito en busca de una menor que, según denunciaron sus familiares, había sido trasladada allí por una red de trata de blancas. Sin embargo, después de que se difundió el caso, la adolescente se presentó ante la Justicia y dijo que nunca había abandonado la provincia.
Los pesquisas continuaron investigando la pista y llegaron a determinar, sobre la base del testimonio de varias personas, que podría haber jóvenes tucumanas en esas provincias ejerciendo la prostitución. No se descarta que en los próximos días se realicen nuevas búsquedas en distintas partes del país.







