03 Junio 2007 Seguir en 
Los procedimientos se realizaron casi de manera simultánea. Los habitantes de los barrios Kennedy de esta ciudad, y El Corte, de Alderetes, se conmocionaron cuando descubrieron a los uniformados realizando sendos operativos. En total, los agentes antinarcóticos, lograron secuestrar casi dos kilos de marihuana y poco más de 20 gramos de cocaína, además de detener tres personas.
El procedimiento más importante se desarrolló en una casa de Pasaje Payró al 3.500 de esta ciudad. Allí, personal de Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal incautó por lo menos 1,2 kilo de esa droga y detuvo a un tal "Cacho" de 32 años, al acusarlo de vender la sustancia.
Según explicaron las fuentes, los policías investigaron durante más de un mes al sospechoso. Durante ese tiempo, lograron filmarlo y fotografiarlo cuando comercializaba la marihuana.
"Cacho" vendía la droga al por mayor. "Comercializaba como mínimo 25 gramos a $ 50, era imposible comprarle menos", aseguró uno de los investigadores que participó del procedimiento y que confirmó que en la vivienda se encontró $ 1.000 producto de la venta.
Organización
Por otra parte, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, al mando de los comisarios Mario Rojas y Fabián Salvatore, logró desarticular una organización familiar que se dedicaba a la venta de marihuana en el barrio El Corte, de Alderetes. Allí secuestró casi medio kilo de esa sustancia y dos tizas de cocaína.
Una comisión policial integrada por Jesús Carrizo, Roberto Bulacio y Ruth Córdoba, comenzó a investigar quiénes eran los que les vendían sustancias a los jóvenes de esa localidad, Banda del Río Salí y Lastenia.
En base al testimonio de varios compradores, establecieron que una mujer y sus dos hijos vendían droga durante todo el día. Cuando los efectivos llegaron al lugar, sólo encontraron a la mujer, que fue identificada como "Susana"y que intentó ocultar la cocaína en sus partes íntimas.
Mientras los uniformados requisaban la vivienda, se presentó uno de los hijos, que fue identificado como "Papuchi" y también quedó aprehendido. Ahora están tras los pasos de su hermano.
El personal de la Digedrop, además de la marihuana y la cocaína, encontró una pistola 11.25 y un revólver 32 largo, tres teléfonos celulares y $ 200 en billetes de baja denominación. Los investigadores se sorprendieron cuando encontraron dos certificados de plazo fijo por valor de $ 7.500 de un prestigioso banco privado. La mujer y su hijo quedaron a disposición de la Justicia Federal.
El procedimiento más importante se desarrolló en una casa de Pasaje Payró al 3.500 de esta ciudad. Allí, personal de Superintendencia de Drogas Peligrosas de la Policía Federal incautó por lo menos 1,2 kilo de esa droga y detuvo a un tal "Cacho" de 32 años, al acusarlo de vender la sustancia.
Según explicaron las fuentes, los policías investigaron durante más de un mes al sospechoso. Durante ese tiempo, lograron filmarlo y fotografiarlo cuando comercializaba la marihuana.
"Cacho" vendía la droga al por mayor. "Comercializaba como mínimo 25 gramos a $ 50, era imposible comprarle menos", aseguró uno de los investigadores que participó del procedimiento y que confirmó que en la vivienda se encontró $ 1.000 producto de la venta.
Organización
Por otra parte, personal de la Dirección General de Drogas Peligrosas, al mando de los comisarios Mario Rojas y Fabián Salvatore, logró desarticular una organización familiar que se dedicaba a la venta de marihuana en el barrio El Corte, de Alderetes. Allí secuestró casi medio kilo de esa sustancia y dos tizas de cocaína.
Una comisión policial integrada por Jesús Carrizo, Roberto Bulacio y Ruth Córdoba, comenzó a investigar quiénes eran los que les vendían sustancias a los jóvenes de esa localidad, Banda del Río Salí y Lastenia.
En base al testimonio de varios compradores, establecieron que una mujer y sus dos hijos vendían droga durante todo el día. Cuando los efectivos llegaron al lugar, sólo encontraron a la mujer, que fue identificada como "Susana"y que intentó ocultar la cocaína en sus partes íntimas.
Mientras los uniformados requisaban la vivienda, se presentó uno de los hijos, que fue identificado como "Papuchi" y también quedó aprehendido. Ahora están tras los pasos de su hermano.
El personal de la Digedrop, además de la marihuana y la cocaína, encontró una pistola 11.25 y un revólver 32 largo, tres teléfonos celulares y $ 200 en billetes de baja denominación. Los investigadores se sorprendieron cuando encontraron dos certificados de plazo fijo por valor de $ 7.500 de un prestigioso banco privado. La mujer y su hijo quedaron a disposición de la Justicia Federal.







