Un hombre y sus dos hijos, arrestados por un homicidio

La víctima y un cómplice habían atacado a dos adolescentes, a quienes, luego de amenazarlas con un revólver, les quitaron los celulares. La Justicia no creyó la versión que había dado un taxista. Las pericias.

02 Junio 2007
Un hombre y sus dos hijos fueron detenidos por orden judicial, en el marco de la investigación por la muerte de un delincuente que, el domingo en El Colmenar, había atacado junto a un cómplice a dos jovencitas.
Las chicas estaban charlando cuando aparecieron los ladrones, en una moto. Las amenazaron con un revólver y les quitaron los celulares, tras lo cual escaparon. Una de las adolescentes, corrió hasta su casa y le contó lo que había pasado a su padre, el taxista Luis Costilla Páez. Según las pruebas que reunió la Justicia, este hombre, junto a sus hijos de 15 y 17 años, comenzó a perseguir a los asaltantes en su automóvil, un Renault 19. Una vez que lo alcanzaron en el barrio Soeme -según consta en el expediente judicial-, derribaron a los acusados de la motocicleta, chocándolos con el auto. Uno de los ocupantes del vehículo, de acuerdo con la versión oficial, disparó dos veces contra uno de los ladrones, que había quedado aprisionado debajo de la moto. "Dame algo que me ponga en la cabeza, que me estoy desangrando", gritó en ese momento Pascual González Sánchez, el joven de 17 años, que luego murió en el hospital Padilla.
La situación de los dos menores se complicó ayer, cuando el fiscal Carlos Sale recibió un informe pericial en el que se confirmaba que el taxista no había utilizado un arma de fuego, ya que no tenía restos de pólvora en las manos.

Otra versión
Desde el día del hecho, Costilla Páez dio a conocer otra versión de lo que había ocurrido. Por ejemplo, nunca informó que con su vehículo había arrollado a los supuestos ladrones y juró que, en el momento de la persecución, estaba acompañado por un adolescente, pero dijo que no era su hijo.
Sin embargo, varios testigos, entre ellos dos niños, le confirmaron a Sale que los disparos fueron realizados por un joven que, luego del ataque, huyó. "Cuando el chico que estaba en el piso pedía ayuda, desde el interior del auto lo insultaban", habría dicho uno de los testigos.
Los hijos del taxista quedaron a disposición del juez de Menores Raúl Ruiz. Este habría dispuesto una serie de medidas para proteger su integridad física, puesto que sus familiares ya recibieron amenazas de muerte por parte de allegados a Sánchez. Aunque hasta el momento no trascendió si alguno de los dos hermanos confesó ser el autor del crimen, ambos se encuentran con tratamiento psicológico. "Quedaron muy shockeados por la situación que están viviendo", aseguró una fuente de Tribunales.

Tamaño texto
Comentarios