02 Junio 2007 Seguir en 
Ocho vehículos secuestrados y un hombre detenido son el resultado, hasta ahora, de una investigación que realiza la Justicia en el marco de una operación, a nivel nacional de rodados mellizos y robados. La base de operaciones de la banda delictiva estaría en el sur de la provincia, por lo que se realizaron varios allanamientos en Concepción, Aguilares y Alberdi, y anoche se analizaba la posibilidad de ordenar nuevos procedimientos.
La investigación se inició tras el secuestro de un automóvil Rover cuatro puertas que había sido comprado de buena fe por una mujer de Aguilares. Durante un procedimiento de rutina, el automóvil fue interceptado y al requerirse la documentación, se advirtió que era apócrifa. La poseedora del vehículo no lo sabía. A partir de ese operativo, realizado en abril, personal de la Brigada Sur comenzó a profundizar la investigación. Una comisión conformada por los oficiales Martín Roldán y Ariel López y los suboficiales Juan Rojas y Ramón Ramírez, al mando del comisario Antonio Quinteros, descubrió que los documentos del Rover habían sido escaneados. El automóvil en realidad pertenece a Ricardo Wong, a quien se lo habían robado en Buenos Aires el 1 de octubre pasado. El vehículo fue luego trasladado a Tucumán, donde finalmente fue vendido.
Cuando los policías le comentaron esto al fiscal Edgardo Sánchez, este ordenó que se profundizara la pesquisa y le solicitó al juez Eduardo Molinuevo órdenes de allanamiento y detención.
A partir de ese momento comenzaron a encontrarse otros rodados sustraídos en otras provincias, y vendidos en Tucumán. Así se incautaron de un Peugeot 504, que resultó ser mellizo, es decir que circulaba con la documentación de otro rodado, que se encuentra en González Catán, provincia de Buenos Aires. Luego, con el mismo problema, se secuestró un Volkswagen Pointer. Posteriormente los policías encontraron un Ford Mondeo cinco puertas, que había sido robado en San Isidro, Buenos Aires. Más tarde encontraron un Fiat 128, un Renault 9, una camioneta Ford F-100 y un Ford Escort. Los operativos fueron supervisados por los comisarios René Roldán y Enrique Tarascio.
Casi imperceptibles
Sobre la base de la información que recogieron, los policías advirtieron que en todos los casos los vehículos habían sido vendidos en Tucumán, por distintas personas, que les entregaban a los compradores documentación aparentemente original. Es por esto que ninguno había tenido problemas legales, ya que los papeles habían sido duplicados casi con exactitud. Es por eso que los policías comenzaron a comunicarse con los titulares de los vehículos, quienes afirmaron que los respectivos rodados estaban en su poder, por lo que quedó demostrado que se trataba de vehículos mellizos. Ante esto, se allanó un domicilio en Aguilares, donde se detuvo a un hombre conocido como "Santino" quien, según los informantes, sería uno de los líderes de la organización. El sospechoso ya fue llevado ante el fiscal Sánchez, aunque, según trascendió, se negó a declarar. Igualmente el juez Molinuevo ordenó que permanezca detenido, acusado por asociación ilícita y estafas reiteradas.
Además, utilizando exhortos judiciales, se realizaron operativos en Buenos Aires, donde se secuestró documentación con la que podría probarse gran parte de los ilícitos de la banda. Otros dos hombres, que ya están identificados, se encuentranprófugos de la Justicia y están siendo buscados. Los investigadores además sospechan que los delincuentes actúan en toda la provincia, por lo que aseguran que serían decenas de vehículos los que estarían circulando en similares condiciones a los secuestrados.
La investigación se inició tras el secuestro de un automóvil Rover cuatro puertas que había sido comprado de buena fe por una mujer de Aguilares. Durante un procedimiento de rutina, el automóvil fue interceptado y al requerirse la documentación, se advirtió que era apócrifa. La poseedora del vehículo no lo sabía. A partir de ese operativo, realizado en abril, personal de la Brigada Sur comenzó a profundizar la investigación. Una comisión conformada por los oficiales Martín Roldán y Ariel López y los suboficiales Juan Rojas y Ramón Ramírez, al mando del comisario Antonio Quinteros, descubrió que los documentos del Rover habían sido escaneados. El automóvil en realidad pertenece a Ricardo Wong, a quien se lo habían robado en Buenos Aires el 1 de octubre pasado. El vehículo fue luego trasladado a Tucumán, donde finalmente fue vendido.
Cuando los policías le comentaron esto al fiscal Edgardo Sánchez, este ordenó que se profundizara la pesquisa y le solicitó al juez Eduardo Molinuevo órdenes de allanamiento y detención.
A partir de ese momento comenzaron a encontrarse otros rodados sustraídos en otras provincias, y vendidos en Tucumán. Así se incautaron de un Peugeot 504, que resultó ser mellizo, es decir que circulaba con la documentación de otro rodado, que se encuentra en González Catán, provincia de Buenos Aires. Luego, con el mismo problema, se secuestró un Volkswagen Pointer. Posteriormente los policías encontraron un Ford Mondeo cinco puertas, que había sido robado en San Isidro, Buenos Aires. Más tarde encontraron un Fiat 128, un Renault 9, una camioneta Ford F-100 y un Ford Escort. Los operativos fueron supervisados por los comisarios René Roldán y Enrique Tarascio.
Casi imperceptibles
Sobre la base de la información que recogieron, los policías advirtieron que en todos los casos los vehículos habían sido vendidos en Tucumán, por distintas personas, que les entregaban a los compradores documentación aparentemente original. Es por esto que ninguno había tenido problemas legales, ya que los papeles habían sido duplicados casi con exactitud. Es por eso que los policías comenzaron a comunicarse con los titulares de los vehículos, quienes afirmaron que los respectivos rodados estaban en su poder, por lo que quedó demostrado que se trataba de vehículos mellizos. Ante esto, se allanó un domicilio en Aguilares, donde se detuvo a un hombre conocido como "Santino" quien, según los informantes, sería uno de los líderes de la organización. El sospechoso ya fue llevado ante el fiscal Sánchez, aunque, según trascendió, se negó a declarar. Igualmente el juez Molinuevo ordenó que permanezca detenido, acusado por asociación ilícita y estafas reiteradas.
Además, utilizando exhortos judiciales, se realizaron operativos en Buenos Aires, donde se secuestró documentación con la que podría probarse gran parte de los ilícitos de la banda. Otros dos hombres, que ya están identificados, se encuentranprófugos de la Justicia y están siendo buscados. Los investigadores además sospechan que los delincuentes actúan en toda la provincia, por lo que aseguran que serían decenas de vehículos los que estarían circulando en similares condiciones a los secuestrados.







