01 Junio 2007 Seguir en 
El fiscal Arnoldo Suasnábar decidió profundizar la pesquisa en torno de la supuesta participación de cuatro policías en el robo de motocicletas, hecho que se descubrió el lunes.
Después de que los uniformados que se encuentran detenidos negaran haber sido ellos quienes sustrajeron las motos en el depósito de una concesionaria oficial, el fiscal le pidió a la Policía que realizara una serie de medidas para esclarecer el caso.
Entre ellas figura el secuestro del libro de denuncias de la seccional 11a, donde prestaban servicios los sospechosos. Los acusados le explicaron al fiscal que el 12 de marzo ellos encontraron las motos abandonadas en el parque 9 de Julio y que de allí las trasladaron a la dependencia policial. Pero no dejaron constancia de esto en ninguna parte, y eso es lo que pretende certificar el fiscal.
También, según trascendió, se podrían realizar allanamientos en los domicilios de los acusados para ver si existe algún tipo de documentación de las motos que ya fueron secuestradas.
La investigación se inició tras la denuncia de directivos de la firma Yuhmak, quienes señalaron que del depósito que poseen en calle José Colombres 168 habían desaparecido tres motocicletas.
Otro objetivo de Suasnábar es determinar cómo desaparecieron las motocicletas de la concesionaria, ya que el ingreso al galpón no había sido forzado. Por ese motivo, en las próximas horas comenzarán a ser citados los empleados que tienen acceso al depósito de la empresa.No se descarta que un trabajador infiel haya sido el que sustrajo las motos y, al tener algún contacto con los acusados, se las habría vendido. Las sospechas se apuntan hacia un sereno y un camionero que trabajaban en la firma.
Por otra parte, los uniformados aprehendidos fueron alojados en el cuartel de Bomberos, luego de que un juez ordenara su detención, tal como se lo había pedido Suasnábar.
El caso está calificado de hurto calificado.
Después de que los uniformados que se encuentran detenidos negaran haber sido ellos quienes sustrajeron las motos en el depósito de una concesionaria oficial, el fiscal le pidió a la Policía que realizara una serie de medidas para esclarecer el caso.
Entre ellas figura el secuestro del libro de denuncias de la seccional 11a, donde prestaban servicios los sospechosos. Los acusados le explicaron al fiscal que el 12 de marzo ellos encontraron las motos abandonadas en el parque 9 de Julio y que de allí las trasladaron a la dependencia policial. Pero no dejaron constancia de esto en ninguna parte, y eso es lo que pretende certificar el fiscal.
También, según trascendió, se podrían realizar allanamientos en los domicilios de los acusados para ver si existe algún tipo de documentación de las motos que ya fueron secuestradas.
La investigación se inició tras la denuncia de directivos de la firma Yuhmak, quienes señalaron que del depósito que poseen en calle José Colombres 168 habían desaparecido tres motocicletas.
Otro objetivo de Suasnábar es determinar cómo desaparecieron las motocicletas de la concesionaria, ya que el ingreso al galpón no había sido forzado. Por ese motivo, en las próximas horas comenzarán a ser citados los empleados que tienen acceso al depósito de la empresa.No se descarta que un trabajador infiel haya sido el que sustrajo las motos y, al tener algún contacto con los acusados, se las habría vendido. Las sospechas se apuntan hacia un sereno y un camionero que trabajaban en la firma.
Por otra parte, los uniformados aprehendidos fueron alojados en el cuartel de Bomberos, luego de que un juez ordenara su detención, tal como se lo había pedido Suasnábar.
El caso está calificado de hurto calificado.







